“Todas somos invencibles estando juntas”

Género
Entrevista

Por Estefanía Cervantes

Camila pone una cara seria, se acerca a la grabadora del celular y dice: “Sí comprendo qué es la violencia de género, nos están matando por ser mujeres”. Tiene 10 años y el pasado 8 de marzo participó, junto con su mamá, una profesora universitaria y su hermana, de 15 años, en la marcha convocada por mujeres en la Ciudad de México para exigir un alto a la violencia machista y feminicida que en los últimos años se ha elevado de manera exponencial en nuestro país.

Ese día, colectivos de feministas, mujeres víctimas de la violencia y madres de mujeres y niñas asesinadas, salieron del Monumento a la Revolución hacia el Zócalo capitalino, donde medios como Animal Político anunciaron la asistencia de más de 80 mil mujeres, un número histórico. Ahí, demandaron a las autoridades estatales y federales justicia, por los casos de desapariciones y feminicidios.

Camila fue parte de esa cifra de asistentes. “Yo quería ir porque quería conocer qué se sentía ir a una manifestación y porque todos deben saber que ese día no es para festejar a la mujer, es una lucha para exigir que ya no abusen de nosotras ni nos maten”. Al ser su primer marcha, se sentía nerviosa pero emocionada, porque sabía que iba a ser un espacio importante para expresarse y alzar su voz. “Cuando llegué al lugar donde todo sucedió, me sentí mucho mejor, estar rodeada de mujeres me hizo pensar que todas estamos unidas y que nos podemos proteger entre nosotras. Creo que cuando eso pasa, somos invencibles”, recordando con mucha emoción el contagio del espíritu de solidaridad que se sentía entre las manifestantes. “Todas gritábamos que ya estamos hartas de tanta violencia y abusos”.

Consignas como las que gritaron las manifestantes ese 8 de marzo siguen reproduciéndose en espacios físicos y virtuales todos los días, en un país donde, de acuerdo a las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), 1,608 mujeres fueron asesinadas de enero a mayo del año en curso, aunque es importante precisar que el SNSP sólo catalogó 375 de estos casos como feminicidios. Camila, pese a su corta edad, ha sentido miedo de salir a la calle porque sabe que es vulnerable y ha escuchado algunos casos, como el de Fátima, una niña de 7 años, torturada y asesinada en febrero de este año, al sur de la capital mexicana, lo que le hace reflexionar el porqué es importante reclamar justicia.

Han pasado casi cuatro meses desde que se llevó a cabo esta manifestación y a pesar de que días posteriores a ésta, se declarara emergencia nacional por la pandemia de COVID-19, los feminicidios y la violencia contra las mujeres siguen en aumento. Pero la unión y la sororidad que Camila pudo presenciar en la manifestación, le hacen creer que la violencia se detendrá algún día. “Yo agradezco mucho pensar que cuando he salido a la calle con mi mamá no nos ha pasado nada. Esta experiencia me dio esperanza y me alegraría mucho que en un futuro las mujeres ya no tengamos ese miedo y dejemos de preguntarnos: ¿Qué tal si me matan? ¿Y si abusan de mi? ”.

Estefanía Cervantes

Comunicóloga en proceso por la UNAM. Está decidida a ser periodista. Le interesa desarrollar temas de seguridad y derechos humanos. Ama la investigación, la fotografía, mirar las estrellas y el buen vino. Su sueño más loco es convertirse en documentalista. Siempre lleva un libro en la bolsa. Adora que sus amigos le pidan recomendaciones de cine y música. Tiene un gato llamado Magnus.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s