Trabajo y aprendizaje alterado: los efectos del Covid-19 en el personal de salud

Sociedad
Reportaje

Por Karina Valdés

Abiran García es un médico interno de pregrado, de 24 años, quien realiza sus prácticas de internado en el Hospital General Milpa Alta. Tanto su situación laboral como académica se vieron afectadas con la llegada de la Covid-19 a México, en el sentido del ritmo y la forma de trabajar. “Antes de la pandemia cumplíamos con turnos diarios de 8:00 a 15:00 hrs y guardias cada tres días. El día de hoy, solamente nos presentamos a guardias cada cuatro días y sin cubrir los turnos diarios”, dijo en una entrevista el pasado 3 de junio.

Al ser estudiante su vida ha cambiado de forma radical pues no solo toma turnos en el hospital, sino también otras clases que requieren más práctica que teoría. “El aprendizaje se ha visto afectado, muchos doctores que tenían sesiones académicas se han contagiado o han pedido licencias para ausentarse mientras pasa la crisis”, mencionó en la misma entrevista.

Lo descrito por Abiran es replicado por otros estudiantes de Medicina o especialistas del gremio médico, estudiantes de diferentes instituciones académicas como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Instituto Politécnico Nacional (IPN) los cuales cursan diferentes semestres de la licenciatura. Como la mayoría de los estudiantes que no concluyeron el periodo académico en el que se encontraban, los estudiantes de medicina tuvieron que adoptar una nueva forma de tomar clases.

Esto para estudiantes complicó un poco el ritmo de trabajo y aprendizaje para estudiantes de semestres avanzados pues los semestres comienzan a desarrollarse dentro de diferentes hospitales como es el caso de Alejandra Galicia, estudiante de 7° semestre de medicina en la Escuela Superior de Medicina del IPN comentó: “Cursaba el semestre en el Hospital General de México Eduardo Liceaga, donde tuvimos clases hasta el 19 de marzo, entonces no se tomó ninguna medida sanitaria para nosotros como alumnos […] Actualmente las clases, actividades y exámenes se realizan a través de plataformas y redes sociales lo cual complica el estudio de algunas materias que requieren de mucha práctica, como lo es Ginecología”. Al tener un semestre regular, contó que pudo concluirlo en tiempo y forma establecidos, sin embargo, no sabe cómo cursará el siguiente semestre, esto hasta el momento de escribir este reportaje.

Al contrario de Alejandra, Yuian Romero, estudiante de medicina por la UNAM, describió el cambio en su vida académica en una entrevista por videollamada: “Cuando llegó el coronavirus a México, nuestras clases no se vieron afectadas pues prácticamente estábamos acabando el semestre, sin embargo, algunas actividades en la facultad de medicina si cambiaron o se cancelaron, dejándonos con mucho tiempo libre, sin tener que estudiar o realizar actividades escolares”

El primer caso de coronavirus en México se dio a conocer el 28 de febrero. Durante la conferencia del presidente mexicano, el subsecretario de Salud Hugo López Gatell explicó que los primeros tres casos fueron importados desde Italia. Los primeros estados en presentar contagios fueron la Ciudad de México y Sinaloa.

El 14 de marzo, el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Esteban Moctezuma, informó sobre la suspensión de clases en escuelas de educación básica y media superior. Ese mismo día, el subsecretario de Salud dio a conocer la Jornada Nacional de Sana Distancia, una serie de medidas para evitar la propagación del virus, las cuales consistían  en la suspensión de actividades no esenciales y reprogramación de eventos masivos. Fue el 18 de marzo cuando se registró la primera defunción por Covid-19 en México, días posteriores hubo una serie de eventos con el fin de evitar la propagación del virus alrededor del país, como el cierre parcial de las fronteras México-Estados Unidos, México-Belice, cierre de bares, cines y zoológicos, etc.

Para el 30 de marzo se declaró emergencia sanitaria por Covid-19 en donde una vez más se dieron a conocer medidas preventivas como la suspensión de labores y actividades, resguardo domiciliario voluntario, entre otras.

El otro riesgo, las agresiones

México ha pasado por otras crisis sanitarias, como lo fue la influenza AH1N1 en 2010, sin embargo, nunca antes se habían visto agresiones en contra del personal de salud como en esta pandemia, agresiones que van desde lo verbal hasta lo físico, lo cual aumenta el riesgo para el gremio médico.

La falta de respeto al acto médico es la forma en que Abiran describe tales agresiones. Relató que, aunque conoce a algunas personas tiempo atrás, muchas de ellas se dejan llevar por la desinformación, el miedo y los distintos mitos entorno al tema lo que le hace creer que en algún futuro se le puede señalar como posible portador del virus y culpar por cometer actos falsos, como el inyectar enfermedades e incluso causar la muerte de algún paciente.

“La población se está enfrentando a un problema para el cual no estaba para nada preparada, tanto de forma social, mental y económico; esto ha cambiado totalmente el rumbo de las personas”, comentó al respecto en una entrevista la psicóloga social y organizacional Itzel Sánchez. Esto engloba a todos los sectores de la población, sin embargo, el campo médico y las personas que se desenvuelven en el mismo, están afrontando un rechazo y desvalorización por parte de la sociedad mexicana. Laura Rodríguez se desenvuelve en la rama paramédica e inhaloterapia en el Hospital General Valentín Gómez Farías ubicado en Zentlalpan, Estado de México,  contó que en su trabajo o en su entorno no ha experimentado ningún tipo de agresión, pero es consciente que estas se dan y teme por su integridad física, al mismo tiempo asegura que el riesgo al cual se expone y, por consiguiente, expone a su familia así como el esfuerzo que hace en su trabajo no se ve reflejado de forma económica, considera que el personal médico puede estar mejor remunerado.

“Desconfianza y fracturas en las relaciones entre personal de la salud y el resto de la sociedad es solo una de las posibles consecuencias de estas agresiones”, dijo Yatzil Hernández, socióloga, explicó que estas agresiones vienen en mayor parte por la falta de información verídica e inseguridad. Puede que también estén vinculada con la desigualdad económica que se traduce en desigualdad social la cual no permite el acceso a diferentes servicios educativos y de telecomunicaciones por lo que acceder a la información correcta y por ende tener un conocimiento verdadero de lo que realmente está pasando con el Covid-19, aunado a esto, la propagación de histeria colectiva vuelve susceptible el consumo de noticias falsas en redes sociales y otros medios masivos.

En su mayoría, estudiantes y personal médico asocian estas agresiones a la falta de información entorno al tema, al poco respeto para con el campo médico, pero sobre todo a los pocos valores sociales que hay en la misma sociedad mexicana. “Cada quien comparte lo que cree es correcto, sin realmente conocer y cerciorarse de que la información es útil y verídica, y sobre todo de fuentes confiables”, opinó Yuian.

Adaptarse a nuevos cambios

Las personas entrevistadas para este reportaje coinciden, al igual que el resto de la sociedad, que la vida social ha cambiado por completo durante la pandemia, el contacto físico es casi inexistente y todo se resume a videollamadas, llamadas y mensajes, esto ha sido difícil para todos, pero en particular para el gremio médico quienes han tenido que adaptarse a medidas extraordinarias.

Derivado de la crisis que enfrenta el mundo, los médicos y estudiantes de medicina, como cualquier otra persona, han sufrido cambios en su vida personal. “El temor a que la integridad física sea dañada va en aumento día con día, pero el no cumplir con las labores de la profesión no cumple con los principios de nuestra vocación”, comentó el doctor Gerardo Pimental en una conversación cuando se le pidió una entrevista para este reportaje, desafortunadamente falleció a causa de Covid-19 antes de poder llevarla a cabo.

Alejandra comenta que su mayor preocupación y temor es regresar al hospital en el que está cursando el séptimo semestre de la licenciatura,ya que este es uno de los principales hospitales en donde se concentran los pacientes de Covid-19. “En estos tiempos el uniforme representa un riesgo en el transporte y vía pública por el miedo de la sociedad a ser contagiado”, dijo. Laura quien está en contacto directo con infectados, teme por su familia y la no muy remota posibilidad de llevar el virus a su casa, al igual que Abiran, quien explicó: “Por esa razón he tenido que aislarme lo más posible”.

En cuanto a las medidas que el gobierno federal mexicano ha tomado en cuanto a la pandemia, hay opiniones diferentes dentro de las personas entrevistadas para este reportaje. Laura considera que se pueden mejorar y puede haber mayor prevención por parte de las autoridades. Yuian piensa que han faltado sanciones ante el incumplimiento de las medidas, como la cuarentena. Alejandra coincide con Yuian al expresar su descontento con la falta de medidas estrictas que podrían salvar muchas vidas, tanto del personal médico como del resto de las personas. 

Muchas personas han sido afectadas por la llegada de Covid-19, las agresiones en contra del personal médico tienen sus consecuencias, así como el propio virus, esto se ve reflejado en las renuncias por parte de los médicos, el miedo a ser agredidos o regresar a los hospitales a seguir aprendiendo, en el caso de los estudiantes. Falta de empleo, niveles de ansiedad y depresión elevados, un aumento en la  violencia y puede que los índices en suicidios aumenten. La psicóloga Itzel comentó lo siguiente al respecto: “Lo que va a causar es que la población (mayormente un grupo) tome una postura agresiva a cualquiera que intente llevarle la contraria, el estrés va a estar reflejado notablemente al igual síntomas de irritabilidad, miedo, angustia y pánico”.

Para Yatzil, la pandemia significó un cambio para el cual nadie estaba preparado, en todo los niveles, social, personal, económico y académico. para el gremio médico y el resto del mundo, esta situación demostró la fragilidad del orden social, por lo que volver a la normalidad es prácticamente imposible, la vida académica personal y social de todos ha cambiado, el sector salud deberá modificar un sinfín de aspectos entorno a la educación, a su desempeño laboral y las medidas que se tomen para frenar el riesgo de contagios. “El principal objetivo es que no se saturen los servicios de salud”, comentó Abiran al referirse a la nueva normalidad para el  sector salud. 

Es lógico pensar que las personas no tocarán con la misma confianza a otras, el grado de inseguridad aumentará, así como los cuidados que se tengan de forma individual. Nadie estaba preparado para una crisis sanitaria como esta, el cambio es inminente. La “nueva normalidad” será en su mayoría muy diferente a la anterior normalidad. 


Karina Valdés

Comunicóloga en proceso por la UNAM. Aficionada de las series y fotógrafa amateur. Acostumbrada a preguntarse el porqué de absolutamente todo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s