Ausencias, el silencio y el vacío que dejaron

Cultura
Cine

Por Estefanía Cervantes

“La ausencia te duele, te debilita, te cala en que sientes todo amargo, te duele el alma, te duele vivir. Ha llegado como un silencio, un silencio que se ha quedado porque hacen falta ellos”, narra Lulú.

Fotograma de Ausencias (2015)

Su nombre completo: Lourdes Herrera del Llano. Primero, aparece feliz, en compañía de sus hijos y su esposo, celebrando algunos cumpleaños y tomándose fotos. Todos esos recuerdos en formato de vídeos caseros que seguramente guarda con mucho cuidado. Después, un espacio vacío, abandonado, donde la luz que entra por una ventana deja ver las partículas de polvo y las grietas de un lugar deshabitado. Se escucha la voz en off de Lulú: “Hace cuatro años empezó esta pesadilla”. Aunque de repente ésta es acompañada por sonidos ambientales, parecidos a una guerra y a una multitud, que parecieran competir con su relato. Hasta que la cámara nos permite conocer bien su rostro agotado, rodeado de la cotidianidad de su vida, así como del ir y venir de una ciudad que conoce el horror. “Mi lucha es apostarle a una búsqueda de vida”, expresa.

Este retrato íntimo de una madre en búsqueda de sus familiares desaparecidos en México, es el cortometraje de la galardonada directora Tatiana Huezo, titulado Ausencias, un nombre que describe sólo la superficie del dolor de tener a un familiar desaparecido. Estrenado en 2015 y ganador del Premio Ariel a Mejor Cortometraje Documental en 2016 (otorgado por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas), cuenta el dolor y la impotencia que Lulú siente de no saber qué ha ocurrido con su hijo Brandon Acosta Herrera, su esposo Esteban Acosta Rodríguez y sus cuñados Gerardo y Gualberto Acosta, desaparecidos el 29 de agosto de 2009, en Ramos Arizpe, municipio de Coahuila, México.

Lo que prevalece en esta cinta, presentada durante el Festival Ambulante en 2015, es el relato de Lulú, con una voz seria y que en ocasiones se entrecorta al tener que contar algunos hechos, como cuando tuvo que enfrentarse a la realidad de saber que en una carretera hacia Monterrey, sus familiares habían sido secuestrados, y lo único que les daba el indicio de que habían sido ellos, fue el zapato de su esposo, que ella inmediatamente reconoció.

Fotograma de Ausencias (2015)

Esta voz en off (donde no vemos el rostro de la protagonista hablando) es un recurso característico de la directora mexicana-salvadoreña, utilizado también en dos de sus obras más relevantes, El Lugar Más Pequeño (2011) y Tempestad (2016), ambos largometrajes documentales. Esa misma voz narra cómo fue regresar a su hogar después de los hechos y tener que vivir con un dolor que en México se ha vuelto común. Después nos deja conocer cómo fue para Lulú y su hija menor regresar a la cotidianidad después de vivir un evento como el que pasaron.

Para acompañar la narración, al inicio nos presenta espacios desiertos, que están por derrumbarse, escenas que parecieran simbolizar la angustia y el tormento que la protagonista siente. Tatiana explicó en una entrevista para Ambulante en 2015, que esas secuencias de imágenes le permitieron manifestar esas emociones en algo físico: “Fue un proceso mío de intentar entender cómo trabajar con esta sensación que me transmitía su voz y su narración, y por otro lado, cómo construir el espacio que iba a representar este pequeño mundo para esta historia”.

Después, presenta algunas escenas de su vida diaria, de la ciudad y su ajetreo, mientras la escuchamos reflexionar sobre los días posteriores a la desaparición de sus seres queridos. Cuenta el martirio por el que tienen que pasar las familias que tienen un ser querido desaparecido. Una historia entre tantas, la cual forma parte de las más de 73, 200 personas desaparecidas desde 1964 a la fecha en nuestro país, de acuerdo con cifras del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPED), número actualizado el pasado 13 de julio del año en curso, por la presentación de la plataforma de búsqueda de personas desaparecidas del RNPED.

Fotograma de Ausencias (2015)

Con la impecable fotografía de Ernesto Pardo, quien también ha acompañado en otras cintas a la directora egresada del Centro de Capacitación Cinematográfico (CCC), así como con la voz de Lulú y los ruidos de fondo del tráfico o debajo del agua en una piscina, es también expresada su esperanza por encontrar a sus seres queridos con vida. Así lo manifiesta Tatiana en la misma entrevista ya citada: “Un desaparecido no es un muerto. (…) Es una lucha constante, permanente, de la posibilidad entre la vida y la muerte”. Lourdes, representante actual de las familias que integran el colectivo Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila y en México (FUNDEM), enuncia lo siguiente, que refleja ese sentimiento: “El ya no encontrarlos vivos es mi última esperanza”.

Brandon, de 8 años, desaparecido el 29 de agosto de 2009

Al final del corto, podemos ver la fotografía de Brandon, quien tan sólo tenía ocho años al momento de desaparecer junto con sus tíos y su padre. La importancia de ese momento en la película denota en gran medida la relevancia de documentales que cuentan historias similares: la visibilización de esas personas. No es el por qué desaparecieron o quiénes se los llevaron, sino del poder de la difusión de sus rostros, lo cual les podría posibilitar el saber en dónde están.

El cortometraje Ausencias (2015) actualmente es parte de la selección de filmes mexicanos para celebrar el quinto aniversario de la plataforma FilminLatino. Lo puedes ver de manera gratuita del 23 de julio al 23 de agosto en el siguiente enlace (sólo es necesario crear o tener un perfil de FilminLatino): https://www.filminlatino.mx/corto/ausencias

En este link puedes conocer el resto de la programación especial de FilminLatino “Celebrar es ver cine mexicano”: https://www.filminlatino.mx/blog/programacion-especial-quinto-aniversario-celebrar-es-ver-cine-mexicano

Para seguir a FUNDEM: https://www.facebook.com/FUNDEM.Mx/

La entrevista que realizó Ambulante a Tatiana Huezo por Ausencias (2015): https://vimeo.com/118145658

Estefanía Cervantes

Comunicóloga en proceso por la UNAM. Está decidida a ser periodista. Le interesa desarrollar temas de seguridad y derechos humanos. Ama la investigación, la fotografía, mirar las estrellas y el buen vino. Su sueño más loco es convertirse en documentalista. Siempre lleva un libro en la bolsa. Adora que sus amigos le pidan recomendaciones de cine y música. Tiene un gato llamado Magnus.

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