Educación y pandemia

Sociedad
Reportaje

Por Ariana Barranco

Renata Tapia, estudiante de nivel primaria, concluyó el cuarto grado el pasado cinco de junio de 2020, día en que finalizó la estrategia “Aprende en casa” implementada por la Secretaría de Educación Pública (SEP). Ésta tuvo el objetivo de retomar las clases durante el confinamiento después de que el pasado 13 de marzo del año en curso, las autoridades educativas dictaran el cierre de las escuelas del nivel básico tanto de instituciones públicas como privadas para evitar la proliferación del Sars-CoV-2 en México. El plan planteó que los estudiantes de preescolar, primaria y secundaria pudieran retomar sus clases mediante plataformas de internet, canales de televisión y radios educativas, apoyados de los Libros de Texto Gratuitos y trabajos que los docentes les asignaron.

Mariana Martínez, pedagoga por la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) y profesora de la “Escuela Primaria Cuauhtémoc” en el Estado de México, señala que los aprendizajes adquiridos durante la primaria son la base de todos los conocimientos para la vida académica de los estudiantes, y como parte de la formación básica de los mismos. Es ahí donde comienza la comprensión lectora y el uso básico de las operaciones matemáticas. De igual manera, las y los alumnos comienzan a regularizar su propio conocimiento y la forma en la que lo desarrollarán a lo largo de su vida estudiantil.

Por las mañanas, Renata se despertaba muy temprano. Cuando daban las 10 am, horario de clases para el cuarto grado, estaba lista para prestar toda su atención a la programación. Estaba pendiente de las actividades que proponía el programa, las cuales tenía que responder para crear su carpeta de experiencias. De acuerdo con las indicaciones de las autoridades educativas, la carpeta de experiencias debía ser un folder o sobre con los datos del estudiante y las actividades propuestas por los programas de televisión, con la fecha de elaboración (para mantener la carpeta ordenada) para reforzar el conocimiento, así como los trabajos y tareas que los profesores asignaban a los alumnos. 

Los programas fueron producidos por la SEP en coordinación con el Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano (SPR), la Dirección General de Televisión Educativa (DGTVE) y Canal Once Niñas y Niños 11.2. Esteban Moctezuma, secretario de Educación Pública, anunció que fueron creados más de 1,013 programas con base en los Libros de Texto Gratuitos.

Renata comenta que los programas le gustaban y le parecía interesante el contenido que transmitían. Al preguntarle su opinión respecto a la ausencia de retroalimentación de los programas, Renata dice que cuando no comprendía algo, acudía con su madre o con algún otro adulto. Sin embargo, Alberto Monroy, pedagogo por la Universidad Pedagógica de Veracruz (UPV) y profesor, señala que “muchos contenidos no se llegaron a comprender por la baja escolaridad de los padres, que al no saber, no podían apoyar a los niños”. Asimismo, señala que pudo observar que no todas sus alumnas y alumnos tuvieron el apoyo de parte de los padres de familia, por falta de tiempo o alguna situación de salud causada por la pandemia.

Por otra parte, Pilar Aguilar Martínez, pedagoga por la Escuela Normal Superior de Chiapas y profesora, reflexiona que es importante considerar los contextos en que viven las y los estudiantes, puesto que muchas familias no tienen las herramientas ni los conocimientos necesarios para auxiliar a los alumnos. Por ello indica que hubiera sido beneficioso para los estudiantes establecer parámetros regionales de acuerdo a los diferentes contextos socioeconómicos que existen en el país y así establecer estrategias de aprendizaje para cada uno de ellos, ya que las estrategias que comprenden el plan “Aprende en casa” son muy generales.

Julieta Villanueva, estudiante de primer grado de primaria, menciona que muchas veces no comprendía lo que transmitían los programas, además, no le gustaba aprender sola, extrañaba a sus compañeros y a su profesora Carmen al frente del salón y al menos le hubiera gustado que en los programas participaran personajes de caricaturas de su agrado.

Mariana Martínez considera importante proporcionar ejercicios más dinámicos, temas nuevos que llamen la atención de los alumnos, videos que retroalimenten el tema visto en ese día e imágenes que dominen la atención de los alumnos a cada momento. “Se deben adecuar las actividades pensando en las distintas formas de aprendizaje”, menciona. Asimismo, Claudia Flores, pedagoga por la UNAM y profesora aconseja lo siguiente: “Pensar en estrategias que pudieran ser retadoras, lúdicas y reales para que las y los alumnos pudieran aplicarlas a la vida diaria”.

Tecnologías para la educación a distancia

Desde el cierre de las escuelas, la SEP dio la instrucción de que los docentes se mantuvieran en contacto con sus alumnos mediante algún medio electrónico para así brindarles ejercicios y materiales, con el fin de continuar con el trabajo académico que aún quedaba por impartir. Es así que los medios de comunicación fungieron un papel relevante tanto para la estrategia “Aprende en casa”, como para la comunicación entre alumnos y profesores. Sin embargo, es importante mencionar que los profesores y los alumnos no cuentan con las herramientas y los conocimientos necesarios para impartir o tomar clases a distancia, respectivamente.

Los profesores indicaron que los medios de comunicación que utilizaron para contactar a sus estudiantes fueron los siguientes: el correo electrónico, la mensajería instantánea de WhatsApp, la red social Facebook y Blogger para consulta de un blog. Fue necesario que los alumnos también contaran con esos medios para llevar a cabo  una comunicación satisfactoria. La profesora Mariana Martínez incluso tenía llamadas telefónicas con sus alumnos para dar clase comprensión lectora y pensamiento matemático.

Los cuatro profesores entrevistados indican que el 80 % de sus alumnos presentaron dificultades para comunicarse con ellos, así como para recibir y enviar los materiales, ejercicios y tareas. Los docentes señalan que algunas de las razones que les impidieron a los alumnos mantener contacto con ellos fueron tener uno o más familiares enfermos por COVID-19, no contar con un teléfono inteligente o una computadora, no tener acceso a internet y por último, el desinterés.

Retos educativos para los docentes

Claudia Flores señala que la idea de retomar las clases durante el confinamiento fue adecuada pues los aprendizajes impartidos durante el ciclo escolar regular (es decir, antes de la suspensión de clases presenciales)  quedarían sin continuidad e incluso se perderían. Sin embargo, es necesaria la actualización tecnológica para docentes, desde el uso de plataformas hasta la forma en que es conveniente impartir clases con el uso de éstas. También, sostiene que, aunque cada institución educativa buscó diferentes alternativas para enseñar a los alumnos, algunas de ellas únicamente subieron contenido a una plataforma como Classroom de Google, que no permite el contacto con los alumnos y, por ende, no da pauta a una comunicación o participación. Por otra parte, algunos alumnos no tuvieron la oportunidad de acceder a esta nueva modalidad de educación a distancia y, debido a su contexto, han quedado rezagados.

Los profesores implementaron estrategias en adición al plan “Aprende en casa” con el fin de complementar los conocimientos de los estudiantes. Por ejemplo, la profesora Pilar Aguilar grabó videos donde explicaba ciertos temas a sus alumnos y creó un blog educativo. Mariana Martínez implementó obras de arte y mantuvo una constante comunicación con los padres de familia. 

Las profesoras y profesores entrevistados comentan que era evidente la intervención de los padres en la elaboración de algunas actividades que recibieron de sus alumnos, como tareas y ejercicios. La profesora Mariana Martínez comenta que pudo observar que están a la par los aspectos positivos y negativos en cuanto al aprendizaje de los alumnos, ya que hay alumnos que sí reflejan un conocimiento dominado y hay alumnos a los que les falta reforzarlos.

Ante el cuestionamiento de si los estudiantes se enfrentarán al próximo ciclo escolar con las herramientas y los conocimientos necesarios, Pilar Aguilar considera que será necesario aplicar ciertas clases de regularización, pues hay temas que necesitan desarrollarse con mayor profundidad. Por otro lado, Martha García, pedagoga por la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) y profesora, señala: “Creo que lo que los alumnos aprenden no se verá afectado por cuatro meses de los seis años que pasarán en primaria y tres en secundaria”.

La entrega de calificaciones

El pasado viernes 16 de junio, finalizó el ciclo escolar 2019-2020 y los profesores solicitaron a sus alumnos las actividades y tareas asignadas durante el curso, así como la carpeta de experiencias, todo ello para establecer la calificación de ciclo escolar de los alumnos entre el 8 y 9 de junio del 2020. La decisión sobre qué se iba a evaluar era independiente de cada profesor o institución primaria. En casos como el de de Andrés Jiménez, estudiante del quinto grado de primaria, su profesora tomó en cuenta la calificación obtenida los dos primeros bimestres que cursaron antes del cierre de las escuelas por la pandemia y la carpeta de experiencias; la profesora no asignó ninguna actividad extra a las que establecieron los programas de la estrategia “Aprende en casa”. Alejandra Ramírez, madre de Andrés, se dio a la tarea de tomar fotografías de cada una de las actividades de la carpeta de experiencias de su hijo, pues la indicación de la profesora fue que éstas debían ser enviadas por medio de WhatsApp. Asimismo, la profesora Mariana Martínez comenta que a los alumnos que no entregaron ninguna actividad asignada ni carpeta de experiencias, hubo que evaluarlos con el promedio obtenido de los dos bimestres anteriores al periodo de confinamiento o bien con la calificación adquirida en el último. La SEP dictaminó que las instituciones educativas no debían reprobar a ningún estudiante. En el grupo de la profesora Mariana Martínez, de 32 alumnos, siete estuvieron en esa situación. La SEP habilitó el Sistema de Información y Gestión Educativa (SEGAB) y el portal “Aprende en Casa. En ambos, los alumnos obtuvieron sus calificaciones en un formato electrónico mediante su Clave Única de Registro de Población (CURP). Asimismo, en distintas entidades federativas, las autoridades educativas habilitaron otros portales en los que los alumnos pudieron revisar sus calificaciones.  Por ejemplo, en el Estado de México, Alejandro Fernández informó que las boletas se enviarían vía correo electrónico o WhatsApp.

De acuerdo con el Heraldo de México, el portal del SEGAB cuenta con el registro de 32.3 millones de alumnos de educación básica, con información histórica desde el ciclo escolar 2015-2016, de los cuales 2.5 millones son ingresos del ciclo 2018-2019. También se encuentran los registros de mil 612 millones de resultados de evaluaciones y 692 mil regularizaciones de educación básica, entre otros datos. Además, la SEP dio a conocer que la entrega de certificados de estudios de nivel básico será de igual manera por internet. 

Ariana Barranco

Comunicóloga en proceso. Amante de los días soleados, del café frío y las conversaciones profundas. La novela histórica es su género literario favorito. Colabora como Subcoordinadora de Comunicación en la Red Mundial de Jóvenes Políticos, alcaldía Iztapalapa.

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