El amor romántico como constructo de relaciones de poder y subordinación hacia las mujeres

Reflexiones
Crédito: Sofía Escalona

Por Sofía Escalona

Jamás permitamos que el hecho de que pasen sobre nosotras, sobre nuestros sueños y aspiraciones, sea visto como algo normal o como algo natural. Cualquier acto que atente contra nosotras, merece fuego.

-Sofía Escalona

El amor te hace sentir mil emociones y me atrevo a decir que es una de las cosas más emocionantes que experimentaremos en nuestras vidas, pero desgraciadamente a través de los años se ha convertido en un gran tabú. El amor NO se presenta de forma homogénea para todxs, el amor tiene mil representaciones y apenas hemos explorado unas cuantas. Desde mi perspectiva feminista, el amor se ha visto deformado y transformado por la sociedad: influenciado por el patriarcado y el machismo que encarcela a miles de mujeres en México y alrededor del mundo.

El amor “romántico” es un problema grave porque es capaz de dañar la estabilidad emocional y mental de muchas mujeres, incluyéndome. Constituye una serie de ideas ya establecidas y muy difíciles de cuestionar por su arraigamiento tanto cultural como social, contrarias a  un sentimiento que pretende ser hermoso, como lo es el amor. No contaminemos la idea original que tiene cada persona sobre lo que significa amar, por ideas que se nos forzaron a “aceptar”.

El amor “romántico” es un constructo social disfrazado de romance y caballerosidad, que idealiza constantemente a las personas y  genera apego y dependencia emocional, además de que ya está bastante arraigada en la sociedad. Asimismo, hoy en día está tan generalizada, que no permite sentir y explorar más allá de los supuestos “límites” ya impuestos, tampoco conspirar contra ellas y mucho menos cuestionarlas porque son reforzadas con absolutamente todo lo que vemos, convivimos y puede llegar a influenciarnos, como los medios de comunicación, nuestra familia, amigxs, etc.

“El amor romántico es un invento entre el renacimiento y la modernidad que tiene que ver con fijar determinado tipo de roles a partir del cambio en la familia… El amor romántico es pensar en dos imanes que en algún momento conforman una totalidad, un amor heterosexual en el cual un varón y una mujer se van a ver atraídos y complementados” (Maffía, 2018). 

Lo que he aprendido del amor “romántico” es que tiene todas las armas para hacernos sentir y convertirnos en mujeres subordinadas, sodomizadas y expensas a esperar tratos dignos por nuestrxs parejas sentimentales pero,¿por qué esperar y pedir tratos dignos?, si los merecemos por el simple hecho de ser seres humanxs, esa es la pregunta que da vueltas en mi cabeza y me atormenta todos los días.

El amor “romántico” convierte a las mujeres en blancos fáciles para la manipulación, la dominación y, sobre todo, la violencia, que en muchas ocasiones es casi indetectable por las víctimas pero, ¿por qué nadie muestra inquietud al respecto? Se espera que los problemas sean nombrados e identificados para así aprender a detectarlos y reconstruirlos con más facilidad; no es noticia nueva que el tema del “amor romántico” haya visto la luz por cuestionamientos que alguien se haya planteado a sí mismx para encontrar respuestas a problemas más arraigados y profundos que afectan todos los días a las mujeres.

Este cuestionamiento, hoy en día para muchxs es invalido o simplemente carece de argumentos sólidos, pero el problema es que la mayoría de las personas los acepta, los asume y los ve como normales, tanto para hombres como para mujeres, pero ¿en realidad las mujeres los aceptan o se les obliga a hacerlo? Esta pregunta permite observar  la ya mencionada subordinación que vivimos todos los días, porque en realidad nadie solicita nuestra opinión y cuando la expresamos, es invalidada, es vista como errónea o como si viniera de una mujer que está “loca”. Pero, la realidad es que no sabemos cómo lograr ser escuchadas y tomadas en cuenta dentro de una sociedad que constantemente busca nuestra dominación y subordinación. 

El amor “romántico” nos invisibiliza, atenta contra nuestra salud mental y nuestras emociones, nos baja la autoestima y nos vuelve vulnerables a todo tipo de violencia.  Nos enseñan desde pequeñas que las mujeres estamos dispuestas a dar y llenar de amor a quien lo necesite, que tenemos un sentido de cuidado y de maternidad muy arraigado e intrínseco, como el de nuestras mamás o el de nuestras abuelas, pero jamás se menciona dentro del discurso romántico que, también nosotras merecemos un trato digno, merecemos ser cuidadas, respetadas, valoradas, tomadas en cuenta y amadas. 

Cada persona está predispuesta a ejercer ciertas acciones que son aceptadas dentro de los vínculos amorosos o sentimentales, las cuales ya están asignadas de acuerdo con nuestro género. Los hombres tienen la opción de actuar y decidir con total libertad; mientras que a las mujeres se les controla por medio del “discurso romántico”, el cual pretende hacernos sentir y ver como invisibles, como si nuestros pensamientos y sentimientos fueran pasajeros y sin importancia, discurso que da el permiso para ejercer dicho control sobre nosotras. PERO ESO NO ES NORMAL Y NO DEBE SER ASÍ. 

El amor es maravilloso, pero es necesario establecer límites y que sean respetados para cada uno de los integrantes del vínculo amoroso o sentimental. Es necesario desapegarnos de las ideas arcaicas, porque el amor cambia constantemente, es y se siente diferente en cada persona. Debemos dejar de reproducir discursos de subordinación y de poder que ya se encuentran bastante normalizados por la sociedad, porque dentro de una relación NO DEBEN EXISTIR lazos de subordinación, de poder o de dominación. 

Vivamos libres, amemos desde la libertad. Nadie es de nadie y merecemos amar mucho y de muchas formas, porque existen muchas maneras de hacerlo y de demostrarlo, pero siempre desde la libertad. Así, para que cuando cualquiera de las dos personas elija irse pueda hacerlo sin impedimentos, sin ataduras y sin sentir que se abandona a alguien, porque el hecho de elegir distintos caminos y de querer que distintas personas nos acompañen, jamás será señal de abandono. Debemos tomar las decisiones por y para nosotras, pero sobre todo elegir nuestra felicidad y nuestro bienestar; necesitamos aprender a cuidarnos, recordarnos todos los días que somos nuestras, nuestro cuerpo nos pertenece y, asimismo, no dejar que alguien más crea tener el poder de violentarlo.

Concluyo este texto diciendo que somos mujeres fuertes, somos seres libres y hermosos que merecemos vivir dignamente, con total felicidad y tranquilidad, debemos aprender a vivir con la idea de que no necesitamos encontrar a nuestra “media naranja” o a nuestra “otra mitad” para ser felices o sentirnos completas, porque ya nacimos completas y  no necesitamos de ningún hombre para poder desarrollar nuestra propia existencia. Somos fuertes, inteligentes, capaces de empoderarnos, sernos fieles, respetarnos y amarnos. Somos seres totalmente capaces de poner límites y marcar las pautas de cómo queremos y merecemos ser tratadas. 

Muchxs dirán que ese acto de amor propio será egoísta Pero, NO.  Es más egoísta el hecho de vivir subordinadas y apegadas a la idea del amor que todxs ya han establecido por nosotras. Todxs ya han hablado, han pensado, excepto nosotras. Merecemos gritar y ser escuchadas, merecemos preguntarnos qué está mal y hacerlo mejor, sólo por nosotras. 

Esta es una invitación que se mantendrá abierta permanentemente para cuestionar nuestras acciones y cuestionarnos todo, para encontrar respuestas y buscar alternativas que sean mejores para nosotras. Es “permanente” por el hecho de que jamás terminaremos de cuestionar y cuestionarnos, porque el cuestionar también es un acto de rebeldía y de amor propio. Personalmente ya me cansé de vivir sintiéndome invisible ante problemáticas que me afectan y afectan a miles de mujeres diariamente, ya me cansé de vivir sintiéndome inferior y de que mi voz sea vista como una exageración o como un sentimentalismo que pasará en unos días. 

Esta es mi voz y pretendo ser escuchada, así que acostúmbrense a ella. Vivamos gritando, vivamos libres y felices, por todas las que seguimos luchando y por todas las mujeres que ya nos arrebataron.

Bibliografía:

●Gualano, C. (2019, 14 febrero). Reflexiones feministas sobre el amor romántico. Clarín.

●Maffía, D. (2018, 21 marzo). Sobre los orígenes del amor romántico. Blog Archive.

Sofía Escalona

Estudiante de la carrera de Relaciones Internacionales en la FCPyS. Mis líneas de interés son perspectiva de género, derechos humanos, discriminación, racismo, así como cualquier tema que tenga que ver con África. He realizado varios cursos sobre derechos humanos y temas de sexualidad y tortura hacia las mujeres. Amo pasar tiempo con mis amig@s y mi familia, así como escuchar música en la madrugada mientras escribo sobre cualquier cosa que se me ocurra y me guste. Me encanta comer pizza y albóndigas.

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