Escritura y desigualdad de género

Género
Reflexión

Por Escritoras Universitarias

Somos escritoras universitarias y nos preguntamos: ¿de qué manera podemos contribuir desde la escritura para erradicar la desigualdad de género? Hoy te queremos presentar algunas reflexiones de colaboradoras muy talentosas de Escritoras Universitarias en torno al tema y esa pregunta que tanto nos solemos hacer en este espacio.

Poder

La escritura es una forma de expresión tan grande y tan vasta que no hay un límite sobre las cosas que podemos plasmar en una página en blanco. La escritura nos abre las oportunidades de explorar el mundo y poder comunicarnos con él a través de unas cuantas palabras. Actualmente esta comunicación es tan poderosa porque ya no nos limitamos a libros, periódicos o revistas, hoy en día con un simple clic podemos hacer llegar nuestra escritura a todo el mundo. Con esta capacidad de comunicación podemos hacer que se escuche, vea y lea en todos lados los problemas de desigualdad que enfrenta el género femenino por la educación patriarcal que se le ha dado a la humanidad desde el inicio de los tiempos.

Las escritoras tenemos un rol elemental para poder concientizar sobre la desigualdad de género pues somos quienes darán vida a los discursos, eventos y sentimientos de nuestras hermanas que salen a marchar, que con sus acciones nos dan esperanza y seguridad; nosotras las escritoras podemos fomentar a través de escritos en redes la sororidad y ojo, eso no quiere decir que nosotras como escritoras no salgamos a levantar una voz, quiere decir que somos parte de la voz de todas y la queremos dejar sellada en cada canal existente de comunicación pues nunca más tendrán la comodidad de nuestro silencio.

Asimismo, con la escritura tenemos la capacidad de hacer despertar a nuestras hermanas sobre la situación de desigualdad en la que seguimos sumergidas e invitarlas a redescubrirse en los hallazgos del feminismo, al igual que tenemos la capacidad de hacerles entender a los hombres cis género el privilegio con el que han crecido invitándolos a disminuir conductas machistas que solo elevan la desigualdad, todo manifestándolo de manera en que nada se pueda malinterpretar y nadie salga ofendido ni indignado de lo que acaba de leer pues conocemos el poder de la palabra y es nuestra obligación usarla sabia y empáticamente para poder erradicar la desigualdad de género.

Escribiendo poemas, vivencias, historias, reportajes, investigaciones, reflexiones, novelas, etcétera, hemos luchado contra la desigualdad de género pues día con día no nos tenemos que esconder bajo seudónimos para firmar nuestros escritos y que estos sean leídos, ya no nos escondemos bajo la sombra de un hombre para terminar un libro y que este sea publicado. Con nuestro nombre, hacemos ver que la mujer se encuentra fuerte y latente en cualquier rama que ha existido y en las que existirán.

Como escritoras universitaria tenemos en nuestras manos la información, la vivencia, los sentimientos y el valor para escribir los problemas de desigualdad que la sociedad nos ha hecho callar, como escritoras universitarias estamos preparadas para expresar y relacionar todos los datos recaudados con los experimentados por una misma para crear un ambiente de confianza, credibilidad y realidad dentro de nuestros escritos. Sin miedo a expresarnos, a revelarnos, seguiremos escribiendo sobre la desigualdad que hay en las artes, las ciencias sociales y exactas, los deportes, la educación y en la vida en general, hasta lograr concientizar a la sociedad sobre estas problemáticas tachadas en el parámetro de lo “normal”. Al lado de nuestras hermanas, hombro a hombro, vamos redactando y publicando todas las batallas seguiremos en busca de erradicar la desigualdad de género.

-Engel M.O.

Mujeres y letras

Cuando somos niñas, nos dicen que calladitas nos vemos más bonitas, que no digamos ciertas palabras, que ciertas cosas y espacios no nos pertenecen. La sociedad constantemente busca “ponernos en nuestro sitio”, uno en donde nos ven inferiores a los hombres, en el que producimos, creamos, trabajamos, e innovamos siempre el doble para ser reconocidas. 

¿Cuántas veces a lo largo de nuestra formación académica leemos cosas hechas por mujeres? Se habla de lo grande que fue Octavio Paz, la narrativa exquisita de García Márquez o la obra incomparable de Cervantes… ¿Y el realismo mágico de Elena Garro? ¿El talento de Rosario Castellanos para criticar a su sociedad y crear poemas, novelas, cuentos y ensayos? ¿Qué hay de los libros de Fernanda Melchor o Mariana Enríquez?  Así podría enumerar a un sin fin de mujeres cuyas obras han quedado opacadas por la etiqueta de “era la esposa de tal” o “tuvo un amorío con fulano”. Reduciendo su capacidad de escritoras a “la mujer de” o incluso, la mujer que cuyo nombre ni se menciona y tiene que quedarse en anonimato. 

Escribimos y resistimos, me quiero dar voz, demostrar que como mujer puedo crear obras con un amplio contenido. Ya muchos hombres escribieron sobre nosotras, pensaron que se sabían nuestras vivencias de memoria, hoy les decimos NO. 

Escribimos para demostrarles como se ve la vida desde nuestra condición, para que otras se sientan identificadas, para abarcar más y más sitios. Demostrando que nosotras también podemos hablar de deporte, política, ciencia, química, sociología, arte, arquitectura, música y todos los temas que queramos, pues nosotras también podemos crear, incluso desde las trincheras que supuestamente no eran cosas de mujeres. Buscando acompañar a las niñas y adolescentes que necesitan y quieren ver más representantes femeninas, que no desean seguir leyendo a puros hombres que son pintados como genios, como los grandes padres fundadores, que niegan o tapan la existencia de mujeres, reduciéndolas a cursis, románticas, histéricas o locas.

Que no se olvide que hoy tenemos la fortuna de escribir, tomar una pluma o un teclado y echar a volar la imaginación y que esto no sería posible sin la lucha de quienes estuvieron antes que nosotras. Y si hay que luchar, luchamos, vamos a demostrar, que las mujeres somos creadoras y portadoras de conocimiento. Echaremos luz sobre nuestras vivencias, las violencias que hemos enfrentado, la discriminación, los prejuicios y el abuso que hemos tenido que vivir, para que ningún hombre nos venga a “dar voz”, para que ningún otro se atreva a banalizar nuestros sentires.

Hoy escribimos, hoy seguimos imaginando e intentamos crear un espacio mejor, de la mano de nuestras compañeras, amigas, conocidas, profesoras, etcétera. Nombramos a las que nos dejaron libros, teorías, cuentos, poemas, crónicas que tiene un amplio contenido de calidad y, sin embargo, no son revisadas ni tomadas en cuenta. También leemos a las que están, las que siguen creando, las nuevas promesas, las que no tienen tantos recursos para darse a conocer, las que son ignoradas en las editoriales… Y por si fuera poco, nosotras, las que nos unimos para hacer crecer más este espacio lleno de mujeres talentosas, dispuestas  a expandir una red de apoyo, para que esto llegue a más y más morras, para que sepan que a nosotras nos importa leerlas. 

Es tiempo de escribir, tomar estos sitios que siempre han sido nuestros, abrazarnos, plasmar lo que somos, lo que sentimos, lo que queremos, pensamos o soñamos. Que nunca nadie nos vuelva a reducir, que no busquen hacernos sentir menos, ya que hemos comenzado el fuego, y la llama va en aumento,  ahora estamos juntas, y es mentira que se va a caer, nosotras lo vamos a tumbar.
NUNCA MÁS UNA ESCRITURA SIN NOSOTRAS. LOS LUGARES LITERARIOS TAMBIÉN NOS PERTENECEN.

-Diana León

Espacios seguros

No soy buena hablando, por lo menos eso siento, así que para mí escribir en ocasiones es la única forma que encuentro para dejar salir lo que pienso. Las hojas en blanco son mi espacio seguro y afortunadamente tengo la oportunidad de usarlos, porque no podemos ignorar que la escritura es todavía un privilegio. Tener la oportunidad de escribir y ahora de ser leída -no importa si me lee una persona o cien- es para mí una oportunidad de compartir mis espacios seguros con otr@s que pueden necesitarlos. La lucha por erradicar la desigualdad de género es aún grande, pero me niego a pensar que no podemos hacer nada de nuestra parte. 

Como mujeres (y como estudiantes escritoras) el sistema suele exigirnos más que a los hombres, porque no importa cuánto te esfuerces siempre habrá alguien cuestionando tus capacidades, los méritos con los que avanzaste, cuestionando qué tanto encajas en el lugar que ocupas, qué tanto te lo mereces, cosas que no cuestionarían a un hombre. No nos contemplaron en sus espacios y ahora que los llenamos no saben qué hacer con nosotras.

Tomar los espacios (físicos o simbólicos) fue nuestro primer paso, demostramos que podíamos con eso y más pero, ¿por qué razón les debemos una demostración a ellos?, creo que el siguiente paso es hacer nuevos espacios seguros y nuestros, y yo estoy dispuesta a compartir los míos. Mis hojas, blancas o con tinta, son pequeños espacios que, junto a los de mis compañeras y amigas, pueden albergar cada vez a más mujeres que necesiten un refugio.

Creo que es desde ahí que como escritoras ponemos nuestro aporte, primero dándonos a nosotras mismas la oportunidad de creer en nuestra capacidad y después entendiendo que nuestras voces en tinta pueden ayudar a otras.

-Sara Arango

Resistencia

Una vez una profesora hizo un comentario sobre la marginación de las mujeres en el nacimiento de las ciencias sociales. Efectivamente ya había teóricas y la causa de tal acción fue simple: porque las mujeres al estar interpeladas por muchas problemáticas sociales, no sólo hacemos teoría, también lo hacemos desde una postura muy politizada y activa. En el caso de otros espacios que no son necesariamente concernientes a ciencias sociales, considero pasa lo mismo. 

Cuando nos enseñan a escribir nos dan una herramienta que puede convertirse en parte de la resistencia que vivimos día a día por el simple hecho de ser mujeres, ser mujer es una categoría política en este mundo arbitrario, categoría que se ve y se trata de manera dominada e inferior. 

La escritura ha servido como medio de conocimiento del entorno, pero ¿quiénes han sido “los grandes escritores”? Los que han plasmado el mundo y su entorno a partir de su posición privilegiada. Las mujeres en cambio, vivimos, leemos y creamos textos de maneras distintas, muchas veces, desde una postura de resistencia. En la literatura, las mujeres han tenido una historia muy cercana con ese ámbito, comparado a otras esferas artísticas. Si bien a quienes se les enseñaba a leer y escribir era a mujeres burguesas, en un mundo donde no tienes voz, al menos tenían escritura. Actualmente hay cada vez un poco de mayor apertura a la escritura para mujeres de muchas posiciones sociales, aunque, de igual manera se debe interrogar a quiénes se les facilita más el acceso  y a quiénes no. 

Escribir es resistir, es nombrar y nombrarnos, es manifestarnos, es apropiarnos, es conocernos y reconocernos, escribir es reclamar un espacio que se ha negado, es ver, vivir y nombrar desde nuestra posición, no desde la que nos han imputado, no desde la que nos nombran sin siquiera preguntarnos. Porque los espacios artísticos, científicos, políticos, sociales y básicamente cualquier espacio que queramos es y puede ser para nosotras.

-Jimena Albarrán

Generar conversación y conciencia

La realidad es que todas nacimos en este sistema patriarcal en el que nos enseñan a sentirnos culpables por pedir derechos o agradecidas y “satisfechas” con los que tenemos para que no sintamos la necesidad de pedir lo justo. Pero cuando tenemos la oportunidad de escuchar las voces de nuestras compañeras y nos muestran que la verdad es otra un gran eco se queda en nuestras mentes, ese eco nos impulsa a querer saber más.

El que existan espacios en los que las mujeres se puedan expresar libremente permite que las que lo leen se abran a nuevas ideas y posibilidades. Permite que más mujeres vean la realidad en la que vivimos y que cada una puede forjar su propio pensamiento sobre lo que vivimos día a día, permite que la información y el conocimiento llegue a quienes lo necesitan. Ese conocimiento y opiniones puede hacer que las mujeres que lo lean luchen por sus derechos, cada una desde su trinchera.

Pues aunque parezca que es un detalle insignificante, el que más mujeres sean consientes de su realidad es un paso importante en el largo camino que estamos recorriendo. 

-Karen R.H.

Escritura por y para nosotras

La escritura por y para mujeres es en sí misma un acto de rebeldía en un sistema patriarcal que nos enseña que nuestra voz no importa, que desdibuja nuestras utopías y borra nuestros nombres.

La escritura por y para mujeres no es un instrumento para afirmarnos iguales a los escritores varones, es un medio para visibilizar nuestras propias experiencias, nuestros sentipensares, nuestros mundos. Nuestra escritura no es igual a la de los escritores hombres, esos que nos han puesto a leer en las escuelas desde que éramos pequeñas. Y qué bueno que no sea igual, porque es una escritura que critica, que reta e incomoda. La escritura por y para mujeres habla de lo que para muchos sólo se habla entre susurros pero para nosotras es una cotidianidad estruendosa. La escritura por y para mujeres también nos debe señalar a nosotras mismas y exponer que históricamente unas hemos sido más escuchadas y leídas que otras y eso no debe ser así. 

La escritura por y para mujeres es una forma de lucha en tanto todas seamos partícipes y en tanto seamos conscientes de que no es el único medio para hacer resonar nuestras voces, no obstante, eso no quiere decir que no sea un espacio que debemos ocupar. Porque negarnos la escritura es como negarnos la posibilidad de lanzar al mar mensajes en botellas para esperar que le llegan a otra mujer y entonces sepa que estamos aquí.

-Nora Alanís 

Nuestras historias importan

Vivimos en un país en donde la gran mayoría de las mujeres no tienen acceso a la educación y si lo tienen, esta se encuentra fundamentada en una educación patriarcal violenta. Muchas de nosotras no tenemos acceso a narrativas feministas sino hasta la universidad, por medio de debates, cuestionamiento y acceso a la información. Yo me pregunto: ¿qué sucede con aquellas mujeres que no tienen acceso a la educación? No busco que mi comentario sea academicista, puesto que la lucha antipatriarcal no se encuentra en los libros, sin embargo nosotras como mujeres escritoras que tenemos el privilegio de acceder a estas narrativas tenemos la responsabilidad de acercar a mas mujeres y brindarles ese acceso, abrir puertas y escucharlas.

Las mujeres somos más que huesos y tripas, estamos hechas de historias, y como mujeres escritoras nuestra responsabilidad es plasmar sus vivencias (sin apropiarnos de ellas) y que la gente las escuche. Que se sepa que no son un numero más, que sus sueños, sus tristezas, su felicidad y sus vivencias importan. Las historias de las mujeres y niñas han existido desde siempre, que estas fueran censuradas por un sistema patriarcal es otra cosa. Las historias de ellas importan y serán leídas hoy, mañana o pasado, pero mientras las mujeres escritoras existamos sus historias no pasarán desapercibidas.

Estoy completamente segura que absolutamente todas las que hemos publicado en Escritoras Universitarias estaríamos encantadas de escucharlas y plasmarlas en nuestras (en realidad son suyas) narrativas. Nunca más una historia sin nosotras.

-Karen Debiee

Escribir es liberar y salvar

Antes de nosotras, de nuestras madres y nuestras abuelas, se ha enseñado que debemos, como mujeres, crecer con la firme aspiración para ser madre, protectora del hogar y la intermediaria que trae paz; la mujer debe ser fuerte, pero callada, discreta y pulcra. Esa idea se mantiene firme hasta nuestros días, pero se nos ha agregado un nuevo papel: debemos ser un sustento económico y un pilar laboral más, pero en el mismo sistema que nos dice que ser mujer es ser y merecer menos. Se espera de nosotras el 200%, pues debemos maternar y sostener, proteger y laborar.

Pero no se nos permite brillar en los medios, pues mientras una mujer logra destacar hay otros 10 hombres que llegan al mismo lugar sin el mismo esfuerzo; cuando una mujer triunfa, se cuestiona como llegó tan lejos, es sexualizada y desprestigiada. Llegar a arriba es difícil para una mujer, pero mantenerse arriba sin ser manchada, señalada, insultada ni derrumbada es imposible.

Nuestra forma de contribuir en esta lucha que es para y por todas es escribir sobre lo que vemos, sentimos y sufrimos. Expresarnos es más de los que se nos permite, pero tener el valor de hacerlo no solo libera, sino que salva a quien lo hace y quien lo lee. Escribamos y exijamos lo que ni siquiera debería pedirse hasta que ya no nos falte ninguna para escribir sobre todo lo demás.

-Yanely Baeza

Expresión de nuestras voces

Creo que justo por una mujer que se publica, hay 10 hombres más que ya lo hacen. Es una forma de darle la oportunidad a más mujeres de que puedan expresarse en temas donde normalmente no hay voces femeninas, o bien, donde ya hay demasiadas masculinas. Creo que las mujeres podemos contribuir dando otra visión, otra mirada en la que no se había reparado con anterioridad. Nos atraviesan situaciones diferentes por el solo hecho de ser mujeres, así que nuestra manera de vivir el mundo es otra.

Perspectivas

Las palabras son una forma de expresar lo que sentimos, los que pensamos, nuestra forma de ver el mundo. Cuando alguien escribe, proporciona una perspectiva distinta de las cosas, pero cuando lo hace- específicamente- una mujer, brinda una perspectiva a la que por muchos años la estructura ideológica no le permitió ver la luz.

Una perspectiva que necesitaba salir de la prisión en la que estaba, para lo cual necesita ayuda. Nosotras como escritoras somos ese granito de arena, parte de un puño gigante que ayuda y motiva  a las demás a romper las barreras y construir, junto con los y las demás, un mundo con oportunidades iguales para tod@s. 

-Keren Mendoza

Conciencia

Tomar conciencia del poder tan grande que significa el darle voz a las historias de mujeres que son como tú y como yo, pues así ellas podrán llegar a muchas, muchísimas mujeres que necesitan saber que no están solas. 

-Priscila Torres

Acciones poderosas

Escribir y leer son dos de las acciones más poderosas que han existido a lo largo de la historia del ser humano, pero si quienes la practican son mujeres, esta acción sin duda se vuelve sumamente revolucionaria y transformadora. La existencia de escritoras nos ha permitido a lo largo de los años ofrecer una resistencia en el mundo editorial y en la sociedad, la cual es capaz de inspirar a otras mujeres, tan solo recordemos las primeras veces que leímos cuentos, poemas o novelas escritas por mujeres las cuales representaron una especie de despertar en nuestro interior ya que era una de las primeras ocasiones en donde podíamos observar que las mujeres teníamos ideas propias, un sentir que responde a nuestro contexto y edad que ya no importaba en donde nos encontráramos, estaríamos acompañadas por las letras, vivencias y personajes de otras compañeras escritoras así como nosotras acompañaremos a otras mujeres a través del papel.

Si algo he aprendido a lo largo del tiempo como escritora y como lectora es que los personajes femeninos que hemos leído y escrito desde niñas hasta como adultas nos han servido como una inspiración y apoyo para conseguir la libertad que nos ha permitido romper con los esquemas y prejuicios que nos fueron impuestos en esta sociedad hetero-patriarcal para que en el presente y en el futuro pudiéramos ocupar espacios diseñados por y para los hombres y los apropiamos con una perspectiva en la que la erradicación de la desigualdad de género representara un papel fundamental

-Guadalupe Nolasco

Nos apropiamos de las letras y no las vamos a soltar

La pregunta sobre qué podemos hacer desde nuestra “trinchera” para cambiar el mundo para bien y lograr que nuestras voces sean escuchadas siempre ha estado ahí. Como estudiantes, nos han enseñado que nuestro trabajo y nuestro conocimiento sólo será valioso una vez nos adentremos al mundo laboral y nos den “la oportunidad” de ser publicadas en un medio conocido.

También, sabemos que ser creadoras de productos creativos tiene muchos obstáculos más y, de esa forma, no sólo cargamos con el estereotipo de que por ser estudiantes no tenemos suficiente experiencia o nos equivocaremos una y otra vez, sino que nos enfrentamos a industrias llenas de prejuicios y violencias. Por supuesto, si agregamos el hecho de que somos mujeres en un país como México, todo parece estar lleno de dificultades e impedimentos, aparte de sufrir la violencia que tristemente se ha vuelto cotidiana.

Pero poco a poco entendemos el valor de nuestras ideas, opiniones y lo que vamos construyendo a lo largo de la vida, todo lo que hacemos es tan valioso e importante como lo que produce y hace alguien reconocido y que tiene a su alcance una enorme audiencia (le escuche o no). Nos esforzamos y trabajamos para que nuestra realidad sea otra; levantamos nuestras voces de muchas formas para que sean escuchadas: algunas pintan, ilustran, luchan por otras desde las leyes o la medicina o se apropian de actividades que se creían exclusivamente de hombres, como las ingenierías o el manejo de recursos, etcétera. Todas a su manera y con su talento.

Nosotras nos decidimos por las letras, escribiendo literatura, textos periodísticos, ensayos, entre otros. Sabemos el poder de la escritura y de su alcance. Por eso estamos aquí, apropiándonos de un espacio que se decía era sólo para expertos. Y prometemos no soltarlo jamás. Las letras, nuestras letras, nos unieron y nos dieron la fuerza que necesitábamos para empezar a construir una mejor sociedad, gritar las injusticias y hablar sobre lo que otros no voltean a ver y escuchar.
Estamos todas aquí y ya no nos vamos a callar.

-Equipo editorial de Escritoras Universitarias


Agradecemos profundamente la participación de nuestras colaboradoras, quienes se unieron a esta reflexión en torno a la escritura y la desigualdad de género desde nuestra perspectiva como escritoras universitarias.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s