Rompiendo las cadenas

Reflexiones
Reflexión

Por Yeremy N. Rodríguez

Créditos de la imagen: cortesía de la autora

“Para poder romper nuestras cadenas
hay que darnos cuenta de que las tenemos,
para poder entenderlas y al liberarnos
no volver a caer en ellas”.

-Yeremy N. Rodríguez

¿Qué tan habitual es para la mayoría de nosotros madrugar? ¿Qué tanto lo es desvelarse e incluso sufrir, sacrificar tu persona, tu estabilidad, tu libertad o tu propia felicidad? ¿Cuándo el despojo de todo esto y más  se convirtió en un hábito impuesto? Estos son condicionantes para poder “crecer” en un mundo donde el orden social ya fue establecido desde antes de nuestro nacimiento, el cual ya tenía planeado lo que podríamos o no llegar a tener, sentir, hacer y ser, como si de una trampa se tratara; donde cualquier camino que pudiéramos tomar tuviera el mismo final, aunque en diferente magnitud, uno tras otro, cada vez peor. Por supuesto, existen las escasas excepciones de superación económica extrema que son la carnada perfecta para mantener a todos controlados y dándolo todo  por tener la misma oportunidad que ella o él pudieron obtener.

Sin duda, sé que es difícil notar estas y otras formas de dominación que la modernidad nos ha impuesto, pues pese a que nos han distraído con ideas “progresistas”, nos invisibilizan, someten y/o desaparecen, aniquilando a todo aquel que se atreva a resistir o a cuestionar sus actos.

Nos han quitado la humanidad al moldear nuestros sentimientos y nuestro pensamiento natural, seccionándonos en las minorías bajo los principios clasistas, sexistas y racistas; nos han inculcado valores universales, religiones aceptadas y estándares perfectos, para dejar de ser lo que éramos y/o lo que somos y formar montones de fieles seguidores del dinero, admiradores de aquella piel blanca y esclavos del trabajo. En fin, somos la base perfecta para un pedestal de una diminuta cúspide (la élite), donde se comen entre ellos para reducir cada vez más esa cima y ensanchar la distancia entre las demás clases sociales y ellos, los verdaderos privilegiados.

Por ello cuando te des cuenta de que ese mal que habías normalizado no tiene que ser parte de tu presente y tu futuro, comienza por sentir tu tristeza, tu dolor, tu agonía y solo así podrás expresar lo que por tanto tiempo no podías siquiera entender; entonces llorarás, gritarás y hablarás. Harás que te escuchen desde donde quiera que estés porque esa lucha marcará un inicio hacia la verdadera libertad. Pese a que es duro darse cuenta de todo esto y más aún, repensar un futuro sin opresión, es vital tomar acción para volver a mirar la luz que por tanto tiempo su cúspide nos ha ocultado.


Yeremy N. Rodríguez

Soy estudiante de Relaciones Internacionales en la FCPyS. Me apasionan los temas de feminismo, derechos humanos, discriminación y migración. Mis hobbies son pintar y escribir. Creo fielmente en que todas y todos tenemos algo que decir y algo por que luchar, por ello antes que todo pretendo escuchar y aprender de mis errores y victorias. Espero te guste o te haya gustado este texto tanto como a mí me gustó escribirlo.

3 comentarios en “Rompiendo las cadenas

  1. Que buen texto Yeremy, es bueno leer y saber que más gente tiene ese interés por dejar de seguir ciertos estándares que nos van inculcando desde el inicio de la vida. Y así como lo mencionas poco a poco se hará notar esa libertad por la que cada persona está luchando y será el inicio de una lucha contra una opresión y un modelo “perfecto” de persona para la sociedad.

    Es un buen texto, te mando un abrazo. 🙌🏼

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