Acuarela: la sinfonía de la tierra

Cultura
Cine
Póster promocional de Acuarela de Victor Kossakovsky, 2018. © Sony Picture Classics

Por Estefanía Cervantes

Apenas, mientras leía las noticias, me pregunté lo siguiente: “¿Cómo hablar de crisis climática desde el cine?”. Por supuesto, hay películas de ciencia ficción que muestran lo que sería nuestro futuro si no hacemos algo ya. También existen documentales donde expertos y expertas exponen sus puntos de vista y lo que han estudiado a lo largo de su carrera, al mismo tiempo que vemos la desolación en países donde ese futuro ya llegó (y lo hizo para quedarse). Pero después me hicieron una recomendación que, sin duda alguna, puedo calificar de valiosa: el documental Acuarela, del director ruso Victor Kossakovsky, una película magnífica y envolvente que hace reflexionar, sin necesidad de la palabra hablada, sobre la crisis climática, con lo más poderoso que tiene el cine: la imagen y el sonido.

Grabada a 96 fotogramas por segundo (fps), con la intención de poder apreciar el movimiento del agua con total nitidez, fue estrenada en 2019, un poco antes de que llegara a nuestra vida la pandemia. En ella, el protagonista central es el agua: el océano y sus enormes olas, los glaciares que sufren las consecuencias del aumento de temperatura en el planeta, el hielo y su crujir, un huracán tan potente que planea devastar todo a su paso y una cascada que, contrario a la potencia que genera, marca la calma entre tanta intensidad.

Fotograma de Acuarela de Victor Kossakovsky, 2018. © Sony Picture Classics

Aquí no existe del todo la voz de los humanos. Si bien en ciertas escenas podemos escucharlos y verlos actuar ante la inmensidad del agua en todas sus formas —y que parecen desafiarla—, son diminutos en comparación con la figura principal del documental. Tampoco hace uso del famoso recurso de voz en off para explicarnos lo que sucede; con sólo escuchar el movimiento del mar o el crujir de los glaciares a punto de desprenderse resulta suficiente para entender lo que va a ocurrir. 

Sin embargo, a pesar de la gran ausencia de voces, la película hace un espléndido uso del sonido, grabado con la tecnología Dolby Atmos. En cierto punto es posible escuchar cómo corre el agua debajo de las delgadas capas del hielo, cómo las aves que estaban posadas en los enormes glaciares huyen llenas de pánico debido al desprendimiento de este y el intenso ruido que ocasiona o cómo cae la tormenta en medio de una moderna ciudad, inundando calles enteras y derribando árboles y palmeras que adornaban las avenidas principales. La fuerza del sonido resulta majestuosa y arrolladora.

No obstante, el sonido de uno de los recursos naturales más relevantes en nuestro planeta no es el único en la obra. Kossakovsky encontró la compañía perfecta para este y se trata de la banda sonora creado por una de las bandas de hard rock/heavy metal más reconocidas a nivel mundial, Apocalyptica —¡y de qué manera encaja su nombre con el documental!—, conjunto de origen finlandés, que combina su música rock con violonchelos, lo cual añade un toque clásico a sus piezas. 



Soundtrack de Acuarela por Apocalyptica


La música se sincroniza y se mezcla con el sonido y el movimiento del agua. De repente, aparece en la pantalla una enorme ola a punto de desvanecerse en la inmensidad del océano y, junto a ella, antes de tocarlo, suenan los violonchelos, que aportan un poco de suspenso. Después, esa misma ola comienza a disiparse y al mismo tiempo, sin perder el sonido del primer instrumento, la acompañan ahora una guitarra y una batería que logran transportarnos al dramático fin de ese continuo movimiento. Juntos, música y agua, parecen la sinfonía perfecta para indicarnos que estamos ante algo inmenso y devastador si no cuidamos de nuestro hogar; esa misma sinfonía que nos hace recordar lo pequeños que somos ante el planeta que habitamos temporalmente y que debemos proteger.

Ahora, el fuerte del documental no sólo es el sonido, también lo acompañan impresionantes imágenes. Durante toda la película resulta imposible no dejar de preguntarse cómo fueron las grabaciones de estas. Podemos apreciar la parte inferior —y casi nunca vista— de algunos icebergs y sus marcadas grietas, la brisa que desprenden las enormes olas del mar y, de manera sorprendente, la furia de la tormenta causada por un huracán y la potente velocidad del viento que la acompaña. Todas las imágenes fueron grabadas a una velocidad mucho mayor a la que se acostumbra en el cine (que es de 24 fps), lo que logra el efecto de cámara lenta y que permite mostrar más nitidez del movimiento del agua, donde incluso se aprecian de forma muy clara las gotas de las olas.

El responsable de estas imágenes que roban el aliento es el fotógrafo Ben Bernhard, quien logra crear nuevas formas para apreciar no sólo lo sublime de uno de nuestros recursos más valiosos, sino también las catástrofes provocadas por el ser humano y sus acciones irresponsables. Si bien el ambiente que retrata parece inhóspito y lleno de peligros, también es único y especial, algo que incluso termina por captar a través de su lente. Esos cielos grises y nublados, acompañados por el intenso azul y blanco del agua en todos sus estados físicos transmiten inquietud, pero también —y de forma contradictoria— mucha tranquilidad. 



Tráiler de Acuarela


Expresándose únicamente con el sonido y la imagen del agua, Kossakovsky nos lleva en un viaje alrededor del mundo —en el que no menciona las locaciones y que podrían ser en cualquier parte de este— que permite reflexionar sobre la crisis climática y así, las olas del océano y su inmensidad se convierten en una metáfora del posible cataclismo que enfrentaremos si no detenemos a nivel mundial esa problemática. El director ruso, con una nueva perspectiva para filmar la forma en que él ve al mundo — tal como él lo mencionó en una entrevista para Vox—, nos entrega Acuarela, uno de los mejores documentales sobre el medio ambiente hecho en los últimos años, el cual deseo con ansias visualizar en pantalla grande para admirar ese intenso azul y sentirme envuelta por los sonidos de la Tierra.


Puedes ver Acuarela en YouTube (compra): https://www.youtube.com/watch?v=JXoTUa2Mvqs


Estefanía Cervantes

Comunicóloga en proceso por la UNAM. Está decidida a ser periodista. Le interesa desarrollar temas sobre seguridad, derechos humanos y crisis climática. Ama la investigación, la fotografía, mirar las estrellas y el buen vino. Su sueño más loco es convertirse en documentalista. Siempre lleva un libro en la bolsa. Adora que sus amigos le pidan recomendaciones de cine y música. Escribir se ha vuelto su más grande pasión. Tiene un gato llamado Magnus.

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