Las niñas y jóvenes también luchan: la dimensión generacional en el activismo feminista en redes

Género
Créditos de la imagen: Freepik

Por Deyanira Morales Sánchez

Una de las preguntas esenciales en el activismo digital feminista es si se puede usar la tecnología para hackear al patriarcado. Si bien internet ha sido un territorio en disputa debido a su propia configuración que obedece a dinámicas capitalistas e ideología de mercado, lo cierto es que mujeres jóvenes están hackeando las redes y se han apropiado de territorios digitales que les habían sido negados. 

Actualmente, el activismo digital feminista tiene por objetivo multiplicar acciones colectivas que pongan a tambalear al sistema patriarcal. Las mujeres se posicionan en las redes para develar abusos y agresores sexuales; los sexismos que viven en su cotidianidad, las desapariciones forzadas a mujeres de diferentes contextos, los encapsulamientos y represiones en marchas, los abusos del Estado y la ineficacia del aparato jurídico en casos de feminicidios. Las mujeres están ahí, en la red, hackeando videojuegos para hacer manifestaciones virtuales1.

Con la actividad digital feminista que ha habido en los últimos años y que se ha potenciado por la emergencia sanitaria por el COVID-19, en el que las mujeres han tenido que aumentar sus actividades en internet; se puede afirmar que el activismo digital tiene rostro de mujer.2 Las jóvenes están en la red reinventando nuevas formas de protestar, de hacerse ver, de hacerse leer. La manada se hace presente con tan solo un clic o un hashtag.3

Actualmente existen diversas brechas digitales que son las que posibilitan, o no, el acceso, uso y apropiación de las redes por parte de las mujeres. Respecto a este punto, se ha evidenciado que son las jóvenes quienes tienen mayor posibilidad de acceder a redes digitales. Estadísticamente, la población entre 18 y 34 años tiene la probabilidad más alta de usar internet.4  Este rango corresponde al 89.3 % del total. De los usuarios y usuarias de internet el 51.6% son mujeres y 48.4% son hombres. La lectura que se puede hacer de esas estadísticas es que las mujeres son las que más utilizamos internet. Así, lo generacional se convierte en una fuerza impulsora del feminismo en redes (Larrondo y Ponce, 2019).

De acuerdo con la antropóloga Nadia Rosso: “Muchas feministas jóvenes se han apropiado de las redes sociales como una herramienta de expresión, comunicación y difusión de información que les permite acceder a un espacio abierto donde encuentran grupos y personas afines…” (Rosso,2016, p.42). Para el caso del activismo feminista digital, se puede observar que Facebook, Twitter, Instagram y ahora Tik Tok, son las plataformas más utilizadas para compartir contenidos digitales para la protesta. 

Bajo ese contexto, se podría decir que nos encontramos ante una irrupción feminista joven que emerge iracunda en las redes sociales. Este fenómeno se puede constatar en las recientes movilizaciones que han sido encabezadas por mujeres jóvenes e incluso niñas. Aquí me remito a un caso que adquirió mucha fuerza en redes, el cual es el de las alumnas de la secundaria Jaime Torres Bodet N. 52 ubicada en el Estado de México, quienes grabaron al director de su escuela en el momento que las revictimizaba al decir que ellas mismas provocaban los abusos sexuales. Acto seguido, las alumnas realizaron el performance de “Un violador en tu camino”. El video no tardó en viralizarse en Twitter y Facebook, que logró el apoyo de miles de personas que compartieron la información. A consecuencia de ello, la institución emitió un comunicado en sus redes en el que aseguró que habría medidas preventivas para la violencia de género.5

Este tipo de acciones nos anticipan la existencia de una toma de consciencia feminista (Aránguez,2019) que se materializa en el hecho de que más mujeres comparten y apoyan a otras mujeres que ponen su rostro e identidad en redes. Estos actos hacen que cobren sentido los lemas feministas: “Hermana, aquí está tu manada” o “Yo sí te creo”. También la podemos constatar en la marcha multitudinaria del 8 de marzo de 2020 en la Ciudad de México, en la que más de diez mil mujeres de diversas edades salieron a protestar contra la violencia feminicida y sexual. No obstante, eran las mujeres jóvenes quienes estaban en las primeras filas, cantando, gritando, haciendo pintas, subiéndose a los monumentos, mostrando la intensidad emocional de su generación.  

Si bien la intención de enunciar a las juventudes feministas en esta reflexión no es para trazar una cartografía completa de sus características y surgimiento, sí da pie para comprender la relación que tienen éstas con el activismo digital, ya que como se mencionó anteriormente, son las mujeres jóvenes quienes, principalmente, hacen un uso político de las redes digitales. Ante esta situación podemos enunciar que las niñas y jóvenes son sujetos políticos y están llevando adelante transformaciones significativas que están posibilitando la construcción de subjetividades y nuevas formas de vincularnos unas con otras. 

Nos podemos preguntar: “¿Cuáles son las aportaciones de la experiencia generacional en el activismo digital feminista?”. Principalmente, el uso y apropiación de las tecnologías de la información y el conocimiento que ha logrado que mujeres de diferentes estratos sociales puedan movilizar protestas en el espacio digital, pero que, a su vez, funjan como nodos para llegar a otras mujeres en el mundo offline. Por otro lado, los proyectos de alfabetización y empoderamiento digital son ejemplos del rasgo generacional en el que mujeres jóvenes especialistas en el ciberespacio enseñan a otras a conocer y utilizar internet. La riqueza se encuentra en el entrecruzamiento de experiencias y saberes, así como la creatividad e ímpetu digital de las nuevas juventudes. Nuestra labor como estudiantes de licenciatura y/o posgrado, no es solo dejar el conocimiento y la reflexión en las aulas, se trata de extenderlo, de compartirlo con las niñas y jóvenes de nuestro entorno porque ahora son ellas las que están en primera línea. Gracias a ellas sabemos que el patriarcado no se va a caer, sino que ellas lo están tirando y quemando todo. 


1 Aquí hago referencia a la manifestación virtual en el videojuego de Animal Crossing en el que un grupo de mujeres feministas realizaron una manifestación virtual por el feminicidio de Diana Carolina Raygoza de 21 años, estudiante de la Universidad de Nayarit. 

2 Para esta afirmación hice alusión a la obra La guerra no tiene rostro de mujer de Svetlana Alexievich.

3 El término manada se empezó a utilizar en el discurso feminista en respuesta al caso de la manada en España, el cual se trató de una violación grupal cometida a una joven en las fiestas de San Fermín en Pamplona. Las mujeres salieron a las calles a manifestarse y exigir justicia en la resolución del caso; en las pancartas de las marchas se leían lemas como: “La manada somos nosotras” o “Hermana, aquí está tu manada” haciendo alusión al instinto animal de cuidado y protección. Así fue como el término manada adquirió otro significado subvirtiendo el discurso mediático patriarcal. 

4 Información consultada en: Instituto Federal de telecomunicaciones (IFT), 2019. “Uso de las TIC y actividades por Internet en México: impacto de las características sociodemográficas de la población”. México.

5 Para más información del caso y los vídeos de las alumnas consultar en: https://www.animalpolitico.com/2020/02/director-secundaria-edomex-acoso-alumnos/

6 Como ejemplos de estos proyectos está Luchadoras, Ciberseguras y el Laboratorio de Interconectividades, las cuales son organizaciones que se dedican a la realización de talleres sobre defensa digital feminista y con perspectiva de género, así como a la difusión de información sobre hackactivismo, ciberfeminismo, Tecnologías de la información y el conocimiento, software libre y protección de datos.


Bibliografía

Rosso, Nadia. (2016). “Mujeres jóvenes en México y sus devenires feministas”, tesis de maestría, México, Maestría en Antropología Social, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), p. 42.

Larrondo y Ponce (2019). “Activismos feministas jóvenes en América Latina. Dimensiones y perspectivas conceptuales” en Activismos feministas jóvenes: emergencias, actrices y luchas en América Latina. Argentina. CLACSO, pp.21-38.

Aránguez Sánchez, Tasia (2019) “La metodología de la concienciación feminista en la época de las redes sociales” Ámbitos. Revista Internacional de Comunicación (45): 238-257.


Deyanira Morales

Nació en la Ciudad de México. Es licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNAM. Actualmente es estudiante de la Maestría en Estudios de la Mujer en la UAM Xochimilco. Dentro de su trayectoria ha participado en radio y en proyectos de intervención social. En el ámbito laboral es coordinadora de educación, docente y tallerista en un centro comunitario en Santa Fe, también es escritora. Algunos de sus poemas han sido publicados en dos antologías: Mujeres poetas en el país de las Nubes (2019) y en Coordenadas de voces femeninas VII (2020), así como en Círculo Literario de Mujeres.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s