Que no nos condene el olvido

Género
Reflexión
Créditos de la imagen: Nabanni Pereyra Rivera

Por Nabanni Pereyra Rivera

Mujer tierra soy
Tierra abierta
Tierra rasgada
Tierra lastimada
Tierra violentada
Tierra que se duele por sus hermanas
Tierra que no quiere ser arada por el odio
Tierra que no quiere engendrar dolor
Tierra que no quiere dar frutos amargos
Tierra que se quiere secar
Tierra que quiere llorar
Tierra que ya no quiere sangrar.

-Irma Pineda, “Chupa ladxidua’: Dos es mi corazón”


El presente texto es una declaración de intenciones y opiniones con respecto a la teoría feminista y a las múltiples luchas de las mujeres. Sin intención de imposición, sino con el entusiasmo de que estas palabras puedan crear un espacio de diálogo, para que otras mujeres sospechen y transformen lo que aquí quede escrito, pero que también sirva de acompañamiento y abono a la lucha colectiva. 

Tres mujeres… tres historias pintadas de violencia

Género

Por Priscila Torres.

He descubierto que los seres humanos están llenos de misterios. Que al tener tiempo de conocerlos te pueden regalar gratas sorpresas o un mal sabor de boca. ¿Por qué escribo esto? Contaré las historias. Muchas mujeres han sido víctimas de hombres con cara de cordero, pero con intenciones tan macabras que ni el mismo diablo tiene. Han experimentado cualquier tipo de violencia que las ha llevado a caer tan bajo y creer que se merecen la miseria . ¡No es así!

***

Conozco a una mujer que sufrió violencia psicológica gran parte de su vida por parte de su padre  ¡Experimentó demasiadas cosas con él! El tipo supo hacerle creer que era una tonta y la humilló tanto que se le fue olvidando cómo caminar. 

Algunos padres no recibieron el memo donde se hace mención que los hijos son para amarse y respetarse. ¡Aunque parezca increíble de creer! 

Pasando el tiempo mi amiga fue descubriendo que la historia era otra y no la que su “padre” le había contado. La veo feliz y tranquila. Va caminando para vivir su vida. 

– ¡Se puede! -me dijo llena de entusiasmo. – La fuerza llega de todos lados.

***

Una amiga muy querida vivió el acoso de un sujeto perverso. No daré muchos detalles, pues ella desea dejar cosas en el cajón del “ya fue”. El tipo tenía pareja y todo iba perfectamente bien, hasta que ella se dio cuenta que le miraba el trasero. ¡Uf! Varias fueron las ocasiones que ella lo divisó obervándole las pompas, por lo que optó por cubrirse el trasero con las manos cada vez que el maldito andaba cerca. Muy poco le importaba que su novio estuviera cerca, dado que si ella se encontraba en el mismo sitio, él se paraba muy galán y cambiaba el tono de voz,asqueroso patán. 

Todo empeoró al tener el completo rechazo de mi amiga. El tipo enfermo aumentó la dosis de intensidad a tal grado que ella llegó a pensar en irse de la ciudad para poder estar en paz. No tuvo que irse. Su familia y su novio tomaron cartas en el asunto y le pusieron un alto al desquiciado. La paranoia y el terror se hicieron parte de ella por algunos meses. Salió adelante gracias al amor, paciencia y cuidado de su novio y familia. Ella me dice que desea con el corazón que todas las chicas que están experimentando algo así logren quitarse de encima al perverso que las acecha.

***

Antes del inicio de la pandemia se mudó al edificio donde vivo un sujeto bastante peculiar con cara de poca satisfacción. Se instaló en el apartamento y a los pocos días llegó su novia. Ella es una chica menudita y al principio era seria,  como él. Con el pasar de los meses todos los vecinos comenzamos a alucinarlos, porque su falta de modales ya nos tenía con los pelos de punta.

 Tiempo después notamos que él se iba durante semanas y ella se quedaba en el apartamento. La chica era otra persona mientras él no estaba, pero cuando aparecía todo volvía a ser como antes. Yo les puse “los raritos” sin saber en realidad lo que pasaba detrás de la puerta. 

En la noche del 13  de abril comenzaron a escucharse gritos de mujer. Era la chica que le pedía en repetidas ocasiones que se fuera. Abrían y cerraban la puerta del departamento. De la nada se escuchó un golpe. Mi mamá llamó enseguida a la policía y no tardaron mucho tiempo en llegar. Esa noche salieron cosas a la luz. 

Él le era infiel y en una ocasión le pegó. ¡Tan seriecito que se veía! Transcurrieron algunos minutos y el tipo se fue. Le contó a mi mamá que se le caía  la cara de vergüenza por lo sucedido, pero eso es lo de menos. De ser diferente, podría estar en la morgue o curando sus heridas físicas. 

***

Nada de lo que he escrito es normal, ni mucho menos debe ser romantizado. No hay que pasar por alto ninguna acción de abuso por el hecho de venir de “papá”. El acoso no tiene nada de romántico, al contrario, es un acto atroz que nadie debe vivir. Vivir en pareja no implica estar encerrada en una jaula de oro, ni llenar la violencia de oportunidades.

Anhelo que todos aquellos que estén pasando por alguna situación de abuso puedan salir de ella y encontrar la luz para regresar a casa. 

Priscila Torres

Descubrió su pasión por la escritura gracias a Adriana Bernárdez. Trabajó con Anne Labrousse, escritora y fotógrafa francesa. En 2019 impartió una clase para Nike sobre cómo escribir un artículo de moda. Concursó en una convocatoria para Omasihh y sus cuentos fueron seleccionados. Actualmente imparte un taller de escritura dirigido a niños pequeños. En él, los pequeños dibujan al terminar de escuchar cuentos.

Somos semillas de apoyo

Género
Créditos de la imagen: cortesía de la autora

Por Aurora Orozco

Como resultado de la violencia de género que las mujeres hemos sufrido a lo largo de la historia, ha sido necesario crear redes de apoyo entre nosotras. Estas pueden ser amistades, personas de nuestra familia o ambas. Tienen como propósito dar acompañamiento y apoyo en situaciones que lo requieran. Estas redes forman una parte vital en el proceso de sanación de las mujeres víctimas de violencia, pues llegan a ser un gran pilar en muchos aspectos que van desde lo emocional hasta lo económico.

La sororidad tiene un gran lugar en las colectividades integradas por mujeres, ya que desde nuestra posición nos es más fácil entender la situación de la otra. 

Dentro de las labores como integrante de una red de apoyo se encuentran la contención emocional y el apoyo psicológico en caso de impactos violentos o choques anímicos.

Muchas veces es complicado abordar la situación porque no tenemos el conocimiento para manejarla. Por ello, creo fielmente en la necesidad de saber cuáles son los primeros auxilios psicológicos y cómo podemos aplicarlos sin ser especialistas, solo en casos de emergencia, así como conocer los contactos de dependencias gubernamentales que dan orientación psicológica y jurídica, para complementar ese acompañamiento.

Es importante tener información clara o conocer a una persona de confianza que nos pueda brindar orientación sobre cuáles son nuestros derechos, nuestras opciones jurídicas, cómo denunciar y a qué instancias recurrir. 

Aquí algunos pasos para aplicar los Primeros Auxilios Psicológicos:

  1. Hacer estas dos preguntas primordiales: ¿en qué puedo ayudarte? ¿qué necesitas? Así se sabrán cuáles las necesidades de la afectada y se podrá comenzar a construir un diálogo sano y empático. 

  2. Proteger la confidencialidad de la víctima para generar seguridad y no vulnerarla. Esto quiere decir que las cosas que hablen deben quedar entre ustedes y no dar esa información a terceros.

  3. Evitar la revictimización. Las frases más frecuentes son: ¿por qué no hablaste antes?, ¿por qué lo permitiste?, ¿que te impedía salir de ese ciclo de violencia? Esto con el fin de no hacerla sentir culpable. Al generar estas preguntas también ejercemos violencia. Estar en un círculo de violencia es desgastante y salir de él es demasiado difícil. 

  4. Moderar nuestro comportamiento así como nuestra forma de hablar y escuchar ante todo a la víctima. No podemos reaccionar con emociones que le puedan generar intranquilidad.

  5. Respetar silencios y momentos de llanto. Tratar de utilizar frases que la hagan sentir acompañada, no en segundo plano.

  6. Ser empáticas en todo momento con las emociones de la persona que requiere nuestro acompañamiento y no juzgar nada de lo que haga o diga. 

En caso de que la persona requiera interacción física, como abrazos, y nosotras no podamos brindarla, existe la opción de llamar a alguien que sea integrante de su red de apoyo para que nos auxilie con ello.

7. Si es posible, brindar información de dependencias gubernamentales que puedan darle una orientación psicológica y jurídica especializada. Reitero, debe ser información que nosotras tengamos clara.

8. No dar  falsas promesas en lo referente a posibles soluciones u otras formas de actuar, ya sean denuncias públicas o ante una autoridad e incluso sobre atención psicológica; pero sí información verídica en caso de que se requiera. Así también se da seguridad a la víctima.

Nuestro autocuidado es indispensable y necesario, pues hay hechos que nos desestabilizan por motivos y situaciones que hemos pasado, o simplemente el escenario es muy fuerte para nosotras. Si no te sientes estable emocionalmente para brindar apoyo y acompañamiento, también es válido darte tu espacio y decir no. Nuestros sentires también son legítimos. Si este llegase a ser el caso puedes brindar estos números de apoyo psicológico en línea:

  • Asesoría Psicológica de la Secretaría de las Mujeres

Brindan asesoría legal y psicológica con perspectiva de género. Posteriormente, canalizan a la persona a otras dependencias para atención especializada. 

55 5276 6887    Lunes a Jueves de 9:00 a 17:00 h

55 5276 6889    Viernes 9:00 a 15:00 h

  • CDHCM Línea de Atención Telefónica para Mujeres Víctimas de Violencia

Escuchan a las víctimas de violencia a través de llamadas telefónicas, mensajes de texto o WhatsApp, para poder denunciar o brindar la asesoría que requieran.  

55 3335 0082    24 h los 362 días del año

  • Atención a Mujeres en Situación de Violencia

Atención gratuita y confidencial. Atienden necesidades psicológicas, jurídicas, informativas y canalizan a las víctimas a las dependencias correspondientes para atención especializada. 

800 108 40 53    24 h los 365 días del año

También es posible llamar a otra persona que integre la red de apoyo de quien está solicitando ayuda, para brindarle contención y acompañamiento.

Estos pasos deben ser aplicados en las primeras horas tras el impacto. Se debe tener en consideración que posterior a las 72 horas ya no son aplicables y  se tiene que acudir con un especialista que le pueda dar la contención psicológica necesaria. 

Para concluir, hay dos puntos fundamentales: no vulnerar a la víctima y primar nuestro autocuidado ante situaciones que puedan representar un riesgo. Los sentires de todas son igual de importantes.

El acompañamiento es una responsabilidad que solo nosotras podemos tomar y nadie debe delegarnos. Justo por este motivo, debemos tener presente que lo principal es respetar la confianza que se nos está dando y proteger la confidencialidad de la víctima. 

No eres menos valiosa por no acompañar. 

No estás sola.


Estos conocimientos son resultado de diversos cursos de contención impartidos por dependencias enfocadas en brindar información sobre el tema, no soy psicóloga ni especialista, mi propósito únicamente fue plasmarlos y compartirlos para crear redes sanas informadas.

Aurora Montserrat Cruz Orozco

Soy activista del movimiento feminista y actualmente estudio de forma autodidacta. Estoy interesada y enfocada en divulgar información que nos ayude colectivamente como mujeres para crear espacios y lazos sanos. Mi meta es estudiar Derecho e informar a mujeres que no tengan acceso a medios de divulgación digitales. Siendo así, semillas de apoyo. 

Escritura y desigualdad de género

Género
Reflexión

Por Escritoras Universitarias

Somos escritoras universitarias y nos preguntamos: ¿de qué manera podemos contribuir desde la escritura para erradicar la desigualdad de género? Hoy te queremos presentar algunas reflexiones de colaboradoras muy talentosas de Escritoras Universitarias en torno al tema y esa pregunta que tanto nos solemos hacer en este espacio.

Basta, basta de abusos

Género
Reflexión
Créditos de la imagen: cortesía de la autora

Por Karina Valdés

El día de ayer salió un video de una youtuber, Nath Campos, donde hablaba sobre su historia de abuso, la cual se hizo viral y desde entonces no puedo dejar de pensar en cuantas actitudes violentas, machistas y misóginas tenemos interiorizadas.

Amor rebelde y sororo entre mujeres

Género
Reflexión
Créditos de la imagen: cortesía de la autora.

Por Sofía Escalona

“Las mujeres florecemos, cada una a su tiempo,
espacio y condición.
También crecemos, brillamos y nos marchitamos
para volver a florecer en otras”.
-Sofia Escalona

A lo largo de toda mi vida he experimentado situaciones que motivan la competencia entre mujeres; hemos crecido al mismo tiempo que incentivamos  aquellas críticas tóxicas que pretenden desacreditar a otras mujeres, volverlas vulnerables y continuar negando el amor que puedan sentir unas con otras. Personalmente estoy harta de escuchar que una amistad o una relación entre mujeres es inválida por las múltiples inseguridades o complejos que podamos desarrollar por tener amigas “más bonitas, simpáticas e inteligentes” y provocar que nos comparemos todo el tiempo, logrando que aparezcan  inseguridades que nos lastiman.  

Somos más que cifras (segunda parte)

Género
Investigación
Créditos de la imagen: cortesía de la autora.

Por Asenet Nava

Para leer la primera parte, da clic aquí.

La violencia de género es un problema grave, de hecho, los presuntos delitos de feminicidio a nivel nacional se han incrementado desde 2015, incluso, la menor cifra se presentó  en junio del mismo año con sólo 27 casos mientras que el más alto fue de 98 en diciembre de 2018. En 2015 se presentaron 411 casos, mientras que el mes con mayor número de feminicidios fue octubre con 46. Durante 2016 se registraron 650 víctimas, año en el que la mayor cantidad de feminicidios se presentó en el mes de febrero con 68 y la menor fue de 43, es decir, similar a la más alta de un año anterior.

Somos más que cifras

Género
Investigación
Créditos de la imagen: cortesía de la autora.

Por Asenet Nava

La violencia de género ha ido en aumento en los últimos cinco años a nivel nacional, a pesar de la declaración de la Alerta de Violencia de Género Contra las Mujeres (AVGM). Rocío es una mujer que fue violentada por su expareja quien noche tras noche llegaba borracho y la insultaba sin parar; además, le fue infiel en múltiples ocasiones y era tal el cinismo de aquel hombre, que paseaba a sus nuevas conquistas por toda la colonia. Mientras, despilfarraba su dinero en alcohol, sus hijas no estaban bien alimentadas. 

Somos muchas y ya no tenemos miedo

Género

Por Daniela Ramírez

Las redes sociales están ardiendo. En Facebook abundan las fotos de presuntos agresores, en Twitter hashtags como “Yo te creo” o “No estás sola” son tendencia las 24 horas del día. Los últimos días se han visto palabras de aliento y de fuerza para todas aquellas que han decidido hablar y contar su historia. Para aquellas que han decidido abrir una herida tan dolorosa.