Educación y pandemia: ¿Estudiar es un privilegio? (entrevista)

Sociedad
Entrevista
Créditos de la fotografía: Philipp Katzenberger

Esta entrevista es la segunda parte del reportaje “Educación y pandemia: ¿estudiar es un privilegio?” de la misma autora.

Por Asenet Nava

Las historias de Pamela y David (contadas en la primera parte de esta investigación) son dos entre miles que continúan encontrando dificultades en el aprendizaje a distancia gracias a las medidas implementadas por la Secretaría de Educación Pública (SEP) a causa de la pandemia por COVID-19. Pero no son los únicos que tropiezan con obstáculos, profesoras y profesores deben hallar la manera de seguir impartiendo sus clases, a pesar de la brecha digital y los recursos económicos.

La siguiente entrevista, realizada a la profesora Sandra Núñez García (quien es cercana a las historias de Pamela y David) visualiza el esfuerzo de las profesoras y profesores para que su alumnado adquiera el aprendizaje. Sin embargo, en su mayoría no cuentan con la infraestructura necesaria para lograrlo. De alguna manera, gran parte de sus estudiantes sufren de las brechas digitales y económicas en mayor o menor medida, desde aquellos que no cuentan con una computadora hasta los que tienen una deficiente conexión a internet

Educación y pandemia: ¿Estudiar es un privilegio?

Sociedad
Reportaje
Créditos de la fotografía: Fundación Elosúa Rojo

En reconocimiento por su gran labor a todas las profesoras de México;  en especial a mi madre.

Por Asenet Nava

Pamela platicaba en la escuela con su amiga Sarai sobre cosas que usualmente se hablan en la secundaria. Ninguna de las dos se imaginaba que el virus del que tanto escuchaban llegaría a México antes de lo esperado. Tampoco cruzaba en la mente de ningún profesor o profesora que no volverían a las escuelas en los próximos meses. Cuando sonó la campana del receso, todos los niños salieron a comprar comida o a comer lo que sus mamás les habían preparado en la mañana. Pamela buscó en su mochila, no había rastro de alimento. Su estómago gruñía, sentía un vacío, necesitaba alimentarse, así que acudió con la profesora Sandra en busca de dinero para poder desayunar (usualmente los docentes encargados de la cooperativa brindan un apoyo para el almuerzo de quienes lo necesitan). 

Trabajo y aprendizaje alterado: los efectos del Covid-19 en el personal de salud

Sociedad
Reportaje

Por Karina Valdés

Abiran García es un médico interno de pregrado, de 24 años, quien realiza sus prácticas de internado en el Hospital General Milpa Alta. Tanto su situación laboral como académica se vieron afectadas con la llegada de la Covid-19 a México, en el sentido del ritmo y la forma de trabajar. “Antes de la pandemia cumplíamos con turnos diarios de 8:00 a 15:00 hrs y guardias cada tres días. El día de hoy, solamente nos presentamos a guardias cada cuatro días y sin cubrir los turnos diarios”, dijo en una entrevista el pasado 3 de junio.

Al ser estudiante su vida ha cambiado de forma radical pues no solo toma turnos en el hospital, sino también otras clases que requieren más práctica que teoría. “El aprendizaje se ha visto afectado, muchos doctores que tenían sesiones académicas se han contagiado o han pedido licencias para ausentarse mientras pasa la crisis”, mencionó en la misma entrevista.

Aislamiento colectivo

Sociedad
Crónica

Por Natalia Ruiz

A la autora le gustaría dedicar esta crónica a su papá,
quien falleció en mayo después de haber sido atendido
en el Hospital 20 de noviembre y a quien le emocionaba
el proyecto Escritoras Universitarias.

En tiempos de pandemia, venir al hospital implica más miedo del habitual. Cubrebocas no desechable, lentes de sol, guantes de látex. El no tan clásico atuendo para acompañar enfermos. Tras una largo trámite burocrático se le permite el acceso a los familiares de los pacientes —Nombre completo del paciente, parentesco, firme aquí—.

Al entrar, todos los pisos de la torre de hospitalización tienen un grupo de uniformados, armados con doble cubrebocas de tela delgada y una botella de gel antibacterial. Los médicos y enfermeras suben y bajan, parece un día cualquiera. Al llegar a la habitación del paciente, hay que desvestirse de todas las protecciones. Porque no, no se está llegando de Marte. Aunque desde hace mucho tiempo las calles se sienten marcianas.

Shavout: la fiesta de las semanas

Sociedad
Crónica

Por Natalia Bassoco

El cuarto estaba iluminado por una profunda luz azul. En el techo colgaba la palabra Shavuot, mecida por la brisa de la tarde del sábado 30 de mayo. Bajo las letras se levantaba la escultura de una montaña rodeada por trigos. Dos tablas de piedra formaban el corazón del altar y sus caracteres hebreos resaltaban gracias al resplandor color zafiro. El único sonido en medio de la solemnidad era el de un músico que soplaba su cuerno.