Pinches morras exageradas

Género
Crónica

Por Sara Arango

El sonido del tren llegando a la estación apresura nuestros pasos. Bajamos las escaleras lo más rápido que podemos hacia los andenes para alcanzar un lugar dentro. Sujetando fuerte nuestras mochilas entramos corriendo al primer vagón que vemos y justo cuando ambas estamos dentro, la puerta del vagón se cierra, entonces reímos un poco mientras buscamos un espacio para acomodarnos juntas y poder platicar en el camino a casa.