La muerte más repentina

Creación Literaria

Por Ximena G. Tercero

Respiras y de pronto ya no respiras. Te vas, moriste. Desfalleciste con un fuerte estruendo, resoplaste con nula energía tus últimas palabras y entonces pasó, desapareciste. No hubo cuerpo que velar ni rastro que perfumar.  ¿Dónde estás hoy? ¿Dónde estarás mañana? Quisiera hacerte saber que al menos tendrás una flor por haber muerto: la mía. Es lila, pequeña, no muy gruesa y, en general, es bonita. 

El mar

Creación Literaria
Relato
Créditos de la imagen: Camila Martínez

Por Camila Martínez

Y ahí estaba yo incorpórea, en la playa, anhelante de aparecer. Mientras esperaba la manifestación de mi cuerpo, analizaba la costa para darme cuenta de la vacuidad que me rodeaba. El silencio reinaba en el lugar, sin embargo, el sentimiento de paz me abrazaba. Mi mente estaba en blanco, sin recuerdos ni sentimientos, como si yo no existiera. De pronto, mi cuerpo apareció y, como imán, empezó a caminar hacia el mar que, como un campo magnético, lo atraía hacia él.

La mosca

Creación Literaria
Relato
Créditos de la imagen: Egor Kamelev en Pexels

Por Marcela Chávez

Su abuelo respira sonoramente; ronca, mejor dicho, allí mismo, tumbado en el futón que le fue preparado con antelación, con sus dedos aferrados a las mantas que absorbieron ya su olor, sus molestias y su sudor pesado e incoloro. Esto es resultado de haber acompañado por tanto tiempo al cuerpo cada día más delgado, más venoso… “más gris”, piensa este niño con la nariz a dos centímetros de la mejilla que se muere con el paso de los segundos registrados por el cucú del ave que vive en el reloj desde hace siglos, desde antes de que este niño saliera al mundo cubierto de sangre y se demorara en llorar tres minutos cardíacos en los que su madre ya comenzaba a retorcerse del dolor motivado por la quimera de perder a un tercer bebé.

No es mi cuerpo

Creación Literaria
Relato

Por Priscila Torres

En el 2020  ingresé a un grupo de WhatsApp donde conocí a una persona maravillosa. Su nombre es Melba. Tiene todo mi respeto, amor y admiración, pues se atrevió a ser quien quiere ser y no siguió lo estipulado por la sociedad. Melba es una mujer encerrada en un cuerpo que no es el suyo. Según datos del psiquiatra de la Clínica Especializada Condesa (CEC), Jeremy Cruz Islas, durante 2016 la población transgénero en México representaba entre el 0.3% o 0.5% de la población , es decir, entre 360 mil a 600 mil personas trans.

Ni una más

Creación Literaria
Créditos de la imagen: NEOSiAM 2021 en Pexels

Por Engel M.O.

Caminamos entre la vida y la boca del diablo.
Llevamos sujeta la sonrisa en la mano.
Deseamos pasar desapercibidas entre los cúmulos de risas.

Vamos con paso rápido,
atentas hasta en los ruidos de una bicicleta,
con los zapatos bien domados,
por si es necesario desgastarlos.

Concierto precovid

Creación Literaria
Relato
Créditos de la imagen: Hanny Naibaho en Unsplash

Por Nohemí Fernanda

Aquella mañana me dirigía al trabajo, era un día común y corriente del  año 2023. “Ciudad de México, 7:40 am, Mix mix mix, ochentas, noventas y actuales”, sonaba la radio en mis audífonos mientras ingresaba al metro y me dirigía a la estación Barranca del Muerto. Iba dormitando en el vagón, cuando sentí que se me caía el cubrebocas. Desperté alarmada y me di cuenta de que estaba a una estación de mi llegada y mis audífonos estaban rotos. Habían intentado sacar mi celular de la bolsa y no lo habían logrado, pero se habían llevado el conector de mis audífonos, muchas cosas no cambian en esta ciudad.

Vacía

Creación Literaria
Relato
Créditos de la imagen: Brandi Redd en Unsplash

Por Estefanía Cervantes

La pantalla seguía en blanco. Ese puntero seguía parpadeando en el primer párrafo y a ratos pareciera que gritara “¡ya escribe algo!”, pero sus fríos y largos dedos no se movían; se habían quedado paralizados a mitad del teclado que ansiaba por ser aplastado con cada yema de sus dedos.

─¡Ah! ¿Por qué será que nada viene a mi mente? ¿Por qué a pesar de las mil tazas de café mi cerebro sigue dormido? ─gritó al vacío de su departamento, sin esperar respuesta alguna.

¿Te conozco?

Creación Literaria
Relato

Por Ximena Tercero

Rotas y no rotas

“¿Te conozco?”, me preguntó Sandra en cuanto abrió su puerta y me vio. Me miró de arriba hacia abajo, tratando de recordar mis piernas, mis manos o tal vez mi ropa y ante su inminente fracaso, decidió, por fin, mirar mi rostro. “Tal vez aún no”, respondí. Sus ojos me miraban de manera curiosa y su pie izquierdo se movía ansioso. “No entiendo, ¿te puedo ayudar con algo?”, volvió a preguntar. Ahora fui yo quien la miró fijamente tratando de reconocer sus gestos, identificando sus arrugas y contando sus pecas.