Retazos

Audiovisual

Por Sara Arango

Recortar papel —revistas y libros específicamente— no solía ser un problema para mí, puedo decir con orgullo que era de las mejores en mis clases de preescolar. Con el tiempo aprendí a leer, y las palabras comenzaron a ser más importantes que las imágenes; quise recortarlas de entre las páginas de mis libros y se me enseñó que era una falta de respeto al papel, que debía dejarlas donde estaban y saber apreciarlas en conjunto.

Algo parecido pasó con las imágenes, lo visual me resultaba bello, pero ajeno, y sentía que por cuanto mi interés eran las palabras no tenía derecho de jugar con fotos y dibujos, mucho menos debía atreverme a arrancarlas del papel en el que habían sido plantadas.