La mosca

Creación Literaria
Relato
Créditos de la imagen: Egor Kamelev en Pexels

Por Marcela Chávez

Su abuelo respira sonoramente; ronca, mejor dicho, allí mismo, tumbado en el futón que le fue preparado con antelación, con sus dedos aferrados a las mantas que absorbieron ya su olor, sus molestias y su sudor pesado e incoloro. Esto es resultado de haber acompañado por tanto tiempo al cuerpo cada día más delgado, más venoso… “más gris”, piensa este niño con la nariz a dos centímetros de la mejilla que se muere con el paso de los segundos registrados por el cucú del ave que vive en el reloj desde hace siglos, desde antes de que este niño saliera al mundo cubierto de sangre y se demorara en llorar tres minutos cardíacos en los que su madre ya comenzaba a retorcerse del dolor motivado por la quimera de perder a un tercer bebé.

El beso

Creación Literaria
Relato
Créditos de la imagen: Budgeron Bach en Pexels

Por Nayeli Vargas Felipe

Lo veía en las escenas de la telenovela que cada noche ponía su abuela durante la cena. Escuchaba sobre él en los boleros que la despertaban los sábados, cuando su mamá prendía la radio mientras limpiaba. Incluso había leído de él en el libro de poemas que su hermano escondía bajo su colchón. Así, cada vez se convencía más: dar un beso debía ser lo mejor del mundo. Mejor que escuchar su casete favorito o pasear toda la tarde en bicicleta con sus amigas. Debía ser superior a cualquier cosa que le hubiera pasado en sus casi quince años de vida y quería estar preparada para ese momento. 

No es mi cuerpo

Creación Literaria
Relato

Por Priscila Torres

En el 2020  ingresé a un grupo de WhatsApp donde conocí a una persona maravillosa. Su nombre es Melba. Tiene todo mi respeto, amor y admiración, pues se atrevió a ser quien quiere ser y no siguió lo estipulado por la sociedad. Melba es una mujer encerrada en un cuerpo que no es el suyo. Según datos del psiquiatra de la Clínica Especializada Condesa (CEC), Jeremy Cruz Islas, durante 2016 la población transgénero en México representaba entre el 0.3% o 0.5% de la población , es decir, entre 360 mil a 600 mil personas trans.

Mi radio no funciona

Creación Literaria
Cuento

Por Nora Alanís

Estoy triste porque mi radio no funciona. Se detuvo de imprevisto, sin al menos avisarme con un poco de interferencia o problemas con el volumen. Sucedió hace unos días, mientras escuchaba a Loira, la locutora de las cuatro de la tarde, hacer un recuento de las canciones más exitosas de este año. Me recuerdo acostada boca arriba en mi cama, luego abriendo los ojos de golpe preguntándome a dónde se había ido el sonido. Me levanté abruptamente, me acerqué al viejo aparato color marrón con los bordes un poco oxidados e hice lo que cualquier ser humano con escasos conocimientos sobre reparación de electrónicos hubiera hecho: desenchufarlo y volverlo a enchufar, después presionar el botón de encendido muchas veces y finalmente, dar golpes secos en la parte posterior. Todo sin éxito.

Vacía

Creación Literaria
Relato
Créditos de la imagen: Brandi Redd en Unsplash

Por Estefanía Cervantes

La pantalla seguía en blanco. Ese puntero seguía parpadeando en el primer párrafo y a ratos pareciera que gritara “¡ya escribe algo!”, pero sus fríos y largos dedos no se movían; se habían quedado paralizados a mitad del teclado que ansiaba por ser aplastado con cada yema de sus dedos.

─¡Ah! ¿Por qué será que nada viene a mi mente? ¿Por qué a pesar de las mil tazas de café mi cerebro sigue dormido? ─gritó al vacío de su departamento, sin esperar respuesta alguna.

¿Te conozco?

Creación Literaria
Relato

Por Ximena Tercero

Rotas y no rotas

“¿Te conozco?”, me preguntó Sandra en cuanto abrió su puerta y me vio. Me miró de arriba hacia abajo, tratando de recordar mis piernas, mis manos o tal vez mi ropa y ante su inminente fracaso, decidió, por fin, mirar mi rostro. “Tal vez aún no”, respondí. Sus ojos me miraban de manera curiosa y su pie izquierdo se movía ansioso. “No entiendo, ¿te puedo ayudar con algo?”, volvió a preguntar. Ahora fui yo quien la miró fijamente tratando de reconocer sus gestos, identificando sus arrugas y contando sus pecas.