Otro escrito sobre escritura. Un ensayo de preguntas

Ensayos ganadores

Porque parece […] que escribimos,
no con los dedos, sino con todo nuestro ser.
El nervio que gobierna la pluma se enreda
en cada fibra de nuestro ser, 
entra en el corazón, traspasa el hígado
.
-Virginia Woolf



Por Naxhelli Vanessa Carranza Bautista
Tercer lugar del Concurso Nacional de Escritura para Mujeres Universitarias 2021

Llega un punto en la carrera de todo escritor en que éste ha de preguntarse sobre la labor que realiza. No tengo estadísticas sobre cuántos autores lo han hecho, pero es irrelevante para la finalidad retórica que intento plasmar aquí. La tentación de reflexionar acerca del trabajo escritural se convierte a la larga en una necesidad, la cual concierne muchas veces a la propia identidad. La pregunta es la misma que nos hacían a manera de acertijo cuando éramos niños: ¿qué fue antes: el huevo o la gallina? ¿Qué viene antes y qué después?, cuestión cuya respuesta ha de distinguirse por ser de tendencia evolucionista o simplemente circunstancial. Es decir, ¿a partir del punto A se deriva el B y a partir del B, el C? ¿O es que A, B y C existen independientes a la existencia del otro? Dudas tan magnas no hacen sino encerrar una angustia del desconocimiento de lo más pequeño e inmediato: uno mismo. Hay, claro, quienes dedican buena parte de su vida buscando respuestas para su propio actuar, señales que denoten una naturaleza en común a los seres humanos. Y entonces se lanzan a clamarla, a gritarla en ciudades y riscos, y puede que al final se resignen con amargura al notar que nadie los oye. Ah, ¿pero qué estoy haciendo? Heme aquí, a punto de soltar una verdad que calle a todas las demás, una verdad que sea la Verdad, con la que pueda regocijarme frente a los ojos de filósofos. Sin embargo, he perdido la oportunidad. Comencé a imaginar la figura de un marginado de fábula, que muere como el hombre más consciente de todos y a quien nadie está dispuesto a escuchar. ¡Una historia! 

Entre senderos y retales

Ensayos ganadores

Por Bárbara Guadalupe Contreras Gómez
Segundo lugar del Concurso Nacional de Escritura para Mujeres Universitarias 2021

I. De la sensual fascinación a fragmentarse en palabras

Hace poco descubrí a la escritora mexicana Margo Glantz en un intento de lo que, ahora reconozco, fue más bien una búsqueda desesperada por encontrar textos de una mujer en los que pudiera reconocer mi propia escritura. Me escudé académicamente bajo una supuesta investigación para encontrar el hilo de la escritura fragmentaria de las mujeres en México. Hasta entonces siempre había supuesto que mi escritura estaba incompleta, que los fragmentos de textos que arrumbo todos los días en el fondo de las cajas de zapatos no son otra cosa que vanos intentos de textos de largo aliento, evidencia de mi incapacidad de escritura más allá de una o dos páginas cuanto mucho. Mi descubrimiento me llenó de la misma emoción que recorría mi cuerpo cuando de niña en el kínder me topaba con un insecto, y pensaba que era la primera en descubrir esas alas de color verde metálico. ¡Glantz escribe fragmentos!

Aprender latín

Reflexiones
Reflexión
«Rosario Castellanos». Créditos de la imagen: vía Voces Feministas

«Soy hija de mi misma.
De mi sueño nací.
Mi sueño me sostiene»
.
-Rosario Castellanos

Por Miranda Coranges

Mucho se ha escrito sobre ella. Resulta imposible pensar la literatura femenina latinoamericana del siglo xx, sin pensar en ella. Algunos encuentran méritos en su incansable ímpetu por escribir sobre ella a través de otros. Algunos otros, nos encontramos a nosotros mismos a través de ella. 

De sus tantas palabras, creo firmemente en las que dicen que hay obras mágicas que resultan eficaces y persistentes, en las que medimos nuestros sentires una y otra vez, en un duelo en el que nadie resulta vencedor. La obra se resiste a entregar su secreto. Ahí, en donde ella sitúa a la Mistral, la sitúo yo. 

Narrando la empatía

Género
Ensayo
Créditos de la foto: Patrick Tomasso

Por Diana Rivas Ahuatzin

¿Cuál es la importancia del lenguaje como una forma de manifestar la inconformidad y la realidad de un problema tan serio del que no somos ajenos como es el feminicidio? ¿Por qué a través de las palabras escritas permanece el recuerdo? ¿Qué es lo que como seres humanos nos hace sentir empatía? ¿Cómo es que logramos sentirnos parte del problema?