K-pop: una afición que se disfruta mejor en compañía

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Les comparto una playlist por si quieren reproducirla mientras leen y ven esto, para darle más ambientación, já.

Por Abril Peña

Recién el año pasado me hice fan del K-pop. Me atraparon las canciones pegajosas, las coreografías impecables con movimientos certeros, cargados de fuerza y los idols con cara hermosa. Tuve la suerte de que una amiga a la que le mostré mi descubrimiento cayó también en este pozo sin fondo. Hemos compartido memes, stickers, conciertos en línea, tuits, horas infinitas de pláticas y chats interminables de WhatsApp. Nunca había podido experimentar un gusto en común de una forma tan cercana con una persona. (Amanda, te quiero mucho).

Un tsunami musical

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Crónica
La gran ola de Kanagawa de Katsushika Hokusai. Imagen de eldiario.es

Por Abril Peña

Falta más de media hora para que inicie la emisión. El número de vistas aumenta significativamente cada segundo. La sección de comentarios se desliza con velocidad mientras emojis de corazones y grafías ininteligibles inundan el lado derecho de la pantalla. La hora de transmisión en Corea del Sur es a las 12:00 del día, 10:00 de la noche en México. Se pronostica que dure 12 horas. A las fans de Latinoamérica les espera una larga noche.

En Twitter, una de las redes sociales más usadas por la banda, las ARMYs, nombre con el que se conoce a sus seguidoras, piden que dejen de comentar en YouTube. Nadie quiere que la página se caiga. Perderse un segundo de transmisión no parece una opción para un fandom enardecido.