Las niñas y jóvenes también luchan: la dimensión generacional en el activismo feminista en redes

Género
Créditos de la imagen: Freepik

Por Deyanira Morales Sánchez

Una de las preguntas esenciales en el activismo digital feminista es si se puede usar la tecnología para hackear al patriarcado. Si bien internet ha sido un territorio en disputa debido a su propia configuración que obedece a dinámicas capitalistas e ideología de mercado, lo cierto es que mujeres jóvenes están hackeando las redes y se han apropiado de territorios digitales que les habían sido negados. 

Actualmente, el activismo digital feminista tiene por objetivo multiplicar acciones colectivas que pongan a tambalear al sistema patriarcal. Las mujeres se posicionan en las redes para develar abusos y agresores sexuales; los sexismos que viven en su cotidianidad, las desapariciones forzadas a mujeres de diferentes contextos, los encapsulamientos y represiones en marchas, los abusos del Estado y la ineficacia del aparato jurídico en casos de feminicidios. Las mujeres están ahí, en la red, hackeando videojuegos para hacer manifestaciones virtuales1.

Un día, un mes, una vida… un trastorno diagnosticado y una crisis

Reflexiones
Reflexión
Créditos de la imagen: Suzy Hazelwood en Pexels

Por Anayansi Valdés

Una noche de insomnio, pesadillas y dudas nunca será la mejor aliada.


Abrir los ojos resulta difícil, tengo que levantarme de la cama y seguir con la rutina. Así que lo primero que haremos hoy es tomar una ducha rápida para no desperdiciar agua y para no comenzar a pensar en cómo accidentalmente podría resbalarme y morir por un mal golpe. ¿Entraría mi madre al escucharme gritar? ¿Y si aún no despierta? ¿Qué sentido tiene preocupar a mis padres por mi estupidez? Mis mascotas, ¿notarían mi ausencia? Esa canción es bonita y suena a una buena canción antes de morir por alguna causa estúpida, PAUSA, nada de eso va a pasar así que mejor me apresuro a secar mi cuerpo y desenredar mi cabello. 

Inventarse vidas es otra forma de vivir

Creación Literaria
Imagen cortesía de la autora

Por Karen Uribe

Si dentro de cuarenta años me hicieran las preguntas ¿quién fuiste?, y ¿en qué te has convertido? Probablemente sabría la respuesta. O al menos eso espero, porque ahora tengo la certeza de las partes que componen lo que soy. Soy imaginación. Mi cuerpo entero lo es. No me refiero a la creatividad artística que parece encontrarse contenida en un grupo selecto de mujeres, o a la inspiración repentina que aparece cuando más lo necesitas, como figura en las películas de Hollywood. Soy el tipo de pensamientos intrusivos que se cuelan en las noches cuando estoy a punto de dormir. Soy el tipo de imaginación que le encanta soñar despierta e inventarse historias de ensueño mientras camina por la calle con altas probabilidades de tropezar.

Mi radio no funciona

Creación Literaria
Cuento

Por Nora Alanís

Estoy triste porque mi radio no funciona. Se detuvo de imprevisto, sin al menos avisarme con un poco de interferencia o problemas con el volumen. Sucedió hace unos días, mientras escuchaba a Loira, la locutora de las cuatro de la tarde, hacer un recuento de las canciones más exitosas de este año. Me recuerdo acostada boca arriba en mi cama, luego abriendo los ojos de golpe preguntándome a dónde se había ido el sonido. Me levanté abruptamente, me acerqué al viejo aparato color marrón con los bordes un poco oxidados e hice lo que cualquier ser humano con escasos conocimientos sobre reparación de electrónicos hubiera hecho: desenchufarlo y volverlo a enchufar, después presionar el botón de encendido muchas veces y finalmente, dar golpes secos en la parte posterior. Todo sin éxito.