Pinches morras exageradas

Género
Crónica

Por Sara Arango

El sonido del tren llegando a la estación apresura nuestros pasos. Bajamos las escaleras lo más rápido que podemos hacia los andenes para alcanzar un lugar dentro. Sujetando fuerte nuestras mochilas entramos corriendo al primer vagón que vemos y justo cuando ambas estamos dentro, la puerta del vagón se cierra, entonces reímos un poco mientras buscamos un espacio para acomodarnos juntas y poder platicar en el camino a casa.

Narrando la empatía

Género
Ensayo
Créditos de la foto: Patrick Tomasso

Por Diana Rivas Ahuatzin

¿Cuál es la importancia del lenguaje como una forma de manifestar la inconformidad y la realidad de un problema tan serio del que no somos ajenos como es el feminicidio? ¿Por qué a través de las palabras escritas permanece el recuerdo? ¿Qué es lo que como seres humanos nos hace sentir empatía? ¿Cómo es que logramos sentirnos parte del problema?

En una ciudad como la mía…

Reflexiones
Género

Por Daniela Ramírez

Les contaré lo que sucede en una ciudad como la mía. No sólo es mi historia, sino la de muchas mujeres que viven en mi ciudad. 

Tiempo atrás, me encontré con una mujer de aproximadamente 34 años de edad, quien se enteró que sería mamá por segunda ocasión. Ella imaginaba que esta vez podría dar a luz a un niño, ya que su primogénita era una niña de cinco años. Deseó que su bebé fuera un niño, pues las niñas sufrían mucho, así como ella y su hija, como sus hermanas, su mamá, sus primas, amigas y todas las mujeres que viven en una ciudad como la mía.

“Todas somos invencibles estando juntas”

Género
Entrevista

Por Estefanía Cervantes

Camila pone una cara seria, se acerca a la grabadora del celular y dice: “Sí comprendo qué es la violencia de género, nos están matando por ser mujeres”. Tiene 10 años y el pasado 8 de marzo participó, junto con su mamá, una profesora universitaria y su hermana, de 15 años, en la marcha convocada por mujeres en la Ciudad de México para exigir un alto a la violencia machista y feminicida que en los últimos años se ha elevado de manera exponencial en nuestro país.

Ese día, colectivos de feministas, mujeres víctimas de la violencia y madres de mujeres y niñas asesinadas, salieron del Monumento a la Revolución hacia el Zócalo capitalino, donde medios como Animal Político anunciaron la asistencia de más de 80 mil mujeres, un número histórico. Ahí, demandaron a las autoridades estatales y federales justicia, por los casos de desapariciones y feminicidios.

No quiero quedarme en casa

Género
Crónica

Por Adriana Espinosa

Con las piernas y brazos llenos de moretones, Marina* se observa en el espejo, su mirada parece perdida. Pasa su mano por la mejilla y el dolor le provoca una ligera mueca. El pómulo derecho se ve de un color amarillo verdoso, anuncia que un hematoma acompañará su rostro. Una sensación punzante en el torso hace que su cuerpo se arquee. Marina se quita lentamente la playera blanca que trae puesta para quedar semidesnuda.

El espejo le devuelve una imagen que podría dejar impactado a cualquiera. Un moretón del tamaño de un balón de fútbol a la altura de las costillas, otros más pequeños a la altura de su cadera. Un color rojizo acompaña su pecho y algunos rasguños permiten que pequeñas gotas de sangre se asomen sobre su piel. Sin embargo, Marina ya no se sobresalta al ver estas marcas resultantes de empujones, patadas y puñetazos. Parada frente al espejo, pasa su lengua sobre sus dientes. Frunce el ceño al percibir un sabor similar al metal, su labio inferior está sangrando.

Machismo, ¿en cuarentena?

Género
Reflexión

Por Elisa Suárez

Ya me cansé de ver las paredes. Ya me cansé del techo, blanco e interminable. Cada día parece que las paredes se acercan más entre ellas y que la distancia entre el suelo y el techo se ha hecho más corta. Creo que ya no quieren que siga aquí, porque hora tras hora siento que me miran, me hablan, me arrinconan. Tal vez odio tanto el techo porque no me protege de los ruidos de arriba.

¿Por qué me tocaron vecinos tan ruidosos? En las noches escucho sus pasos, sus voces, su música. ¿Qué ya nadie duerme? ¿Hemos perdido ya el sentido del tiempo como lo conocíamos? Tal vez. Solo sé que un día me despierto y riego mi pequeño rosal; al otro ya no. Y se repite. Para mí ahora todos los días parecen lunes.